Alonso Faure, un soldado para el juego interior del Monbus Obradoiro

ANDAR MIUDIÑO

Alonso Faure se apresta a debutar en la ACB con el Monbus Obradoiro
Alonso Faure se apresta a debutar en la ACB con el Monbus Obradoiro SANDRA ALONSO

Señala entres sus cualidades rebotear, correr la pista y jugar cerca del aro

28 ago 2026 . Actualizado a las 12:00 h.

Alonso Faure (Alicante, 2002) va cubriendo etapas en una carrera como jugador de baloncesto que empezó en la cantera del Valencia y siguió durante cuatro años en la NCAA, tres en Loyola Maryland y la última en Pepperdine. En marzo del 2025 firmó por el Alimerka Oviedo, equipo con el que tenía contrato pero también una cláusula de salida a la ACB. Y cuando le llegó la llamada del Monbus Obradoiro no tuvo dudas de la oportunidad que se le presentaba para saltar a la siguiente pantalla. En el conjunto asturiano, con el que llegó a jugar la fase final de ascenso, promedió siete puntos y cinco rebotes.

El acto de presentación tuvo lugar en Cocinas Schmidt, patrocinador que empezó su colaboración con el club en Primera FEB y que se mantiene en la Liga Endesa. El pívot, de 2,08 metros de altura, tiene claro lo que le pide Epi: «Que haga lo que sé hacer mejor, darlo todo con energía, y utilizar mis talentos lo mejor que pueda: rebotear, correr la pista, canastas cerca del aro... Intentar ayudar al equipo haciendo lo que mejor se me da».

Reconoce que la etapa en Estados Unidos fue dura al comienzo, porque coincidió con la época del covid. Pero fue una experiencia enriquecedora para su baloncesto y a nivel personal. También le ayudó a mejorar su contextura física. En ese plano advierte una de las principales diferencias con el juego que se practica en Europa: «Aquí es más táctico».

Hasta la fecha, la toma de contacto con la ciudad y el vestuario es positiva. A principios de verano tuvo oportunidad de conocer Compostela después de hacer el Camino de Santiago con sus padres y su hermano. Ya le gustó en ese momento, y lo está corroborado. En el equipo se ha encontrado todo tipo de facilidades: «Todo el mundo me ha acogido muy bien. Muy buena gente, tanto el staff como los jugadores, así que creo que voy a estar muy a gusto aquí, en Santiago».

Resalta que los jugadores que ya estaban el pasado curso a las órdenes de Epi se están volcando con las nuevas incorporaciones para tratar de facilitar y acelerar el proceso de adaptación.

Alonso Faure constata que en el colectivo ya había ganas de jugar el primer partido, que llegó el martes en Vilagarcía ante el Leyma. Sus números en ese encuentro fueron parecidos a los que firmó en Oviedo: siete puntos y cuatro rebotes. Le penalizaron cuatro pérdidas de balón.

Este sábado, en Gijón, llega la segunda cita, frente al Asisa Joventut. Recuerda que «aún quedan varios compañeros por llegar, y todavía hay que ver a todo el equipo para poder comprobar cómo encajamos todas las piezas juntas».

Viene de trabajar con Javi Rodríguez en el Oviedo y ahora se está familiarizando con el modelo de Epi. Señala que cada uno tiene su estilo, pero también hay cosas en común en sus propuestas. En lo que se centra es en adaptarse a lo que le pide su nuevo entrenador.