El Monbus Obradoiro no se dejó envolver por la invitación al desorden en Melilla (70-92)

ANDAR MIUDIÑO

Munnings ensaya el tiro ante la defensa del Melilla
Munnings ensaya el tiro ante la defensa del Melilla LOF

Demarró hacia el final del primer cuarto y a partir de ahí supo aguantar todos los tirones del rival

15 feb 2026 . Actualizado a las 21:53 h.

El Monbus Obradoiro sacó adelante un partido trampa por la idiosincrasia de un Melilla que no se siente incómodo en el desorden y por los avatares del viaje: 70-92. Jugó con aplomo, no se dejó llevar por los embates y en el último cuarto, cuando más amenazaba el rival, dio un golpe encima de la mesa.

El conjunto santiagués pudo comprobar en la primera mitad que cuando Epi hablaba del talento individual del Melilla no le faltaba razón. Son varios los jugadores que pueden entrar en racha y romper el guion echando mano de su inspiración, incluso contraviniendo la lógica.

Las dos primeras canastas fueron visitantes, pero en un visto y no visto contestó el veterano Cristian Díaz con siete puntos del tirón. Después fue Caicedo el que tomó el relevo. Y, en el segundo cuarto, Sergio Rodríguez con tres triples, dos de ellos consecutivos. Así se iba sosteniendo el equipo local, con intermitencias.

El Obradoiro tuvo la virtud de la paciencia y de no dejarse llevar por ese baloncesto de rachas. Cerró el primer capítulo con un parcial 0-11 liderado por Quintela con su defensa y su buena dirección. En ausencia de Speight, Epi recurrió al escolta lucenses cuando dio descanso a Westermann.

El conjunto santiagués entró en el segundo cuarto con un 19-26 y llegó a tomar diez puntos de renta, pero sin dar la sensación de terminar de mandar ante un rival que buscaba el frenesí y cierto descontrol. Los comentados dos triples seguidos de Sergio Rodríguez estrecharon la renta a solo dos: 37-39. El tercero, para darle la vuelta al marcador, se le salió del aro. Pero el Obra volvió a dar un tirón para irse ocho arriba al intermedio: 40-48.

El tercer cuarto fue el menos vistoso, el más atropellado, con poca continuidad en el juego. En medio de esa espesura afloró un triple de Barcello, y poco más tarde dos seguidos, uno del escolta americano y otro de Barrueta para poner el 50-63. Rafa Sanz pidió tiempo y durante tres minutos los dos equipos se atascaron. Rompió esa dinámica Sergio Rodríguez con un tiro libre. Respondió el Obradoiro con un contragolpe y de nuevo paró el partido Rafa Sanz.

El duelo entró en el último cuarto con un 54-69 y una canasta de Barcello. Y cuando todo parecía bajo control para el Obradoiro llegaron tres triples del tirón por parte del Melilla. Ahora era Epi el que pedía tiempo.

Y en ese momento apareció la mejor versión del gobernador Westermann, con dos triples seguidos, el segundo con tiro adicional. La diferencia volvió por encima de los diez puntos. El Melilla perdió la fe y el Obradoiro no levantó el pie del acelerador. Siempre movió el balón con criterio, buscando sus ventajas, dentro o fuera, de manera solidaria

Ficha técnica

Melilla 70: Cristian Díaz (10), Hoover (10), Caicedo (17), Iván Cruz (9) y Gospower -cinco inicial-. Zohore (2), Ezquerra, Córdoba (4), Sergio Rodríguez (15), Morgan, Javi García (3) y Krutous.

Obradoiro 92: Westermann (17), Barcello (12), Barrueta (16), Galán, Felipe (2) -cinco inicial-. Andersson (2), Kravic (10), Munnings (12), Brito (5), Quintela (9) y Alonso Grela.

Parciales en cada cuarto: 19-26, 21-22, 14-21, 16-23.