Zurbriggen, base del Obradoiro: «No logramos capitalizar sus errores y ellos sí»

ANDAR MIUDIÑO

PACO RODRÍGUEZ

Reconoce su preocupación por haber perdido «dos o tres pelotas de manera tonta»

05 feb 2024 . Actualizado a las 20:06 h.

Al acabar el partido, la expresión de Zurbriggen decía tanto o más que sus palabras. Denotaba el dolor por la mala racha de resultados que está atravesando el equipo y porque ante el Gran Canaria no le había salido el partido esperado.

De nuevo se repitió la historia. El colectivo lo intenta, pone todo de su parte. Pero por haches o por bes, y sobre todo por sus malos porcentajes de tiro, rema de manera incansable y no le llega. También es cierto que le está correspondiendo medirse a equipos de la zona alta. Los insulares son cuartos, con el mismo balance que el Barcelona.

El base argentino empezó por poner en situación esta fase del calendario: «Justo nos están tocando rivales con un potencial de plantilla superior al nuestro y nosotros no podemos mantenernos los cuarenta minutos de intensidad y de nivel. Eso se nota, porque llegamos al entretiempo emparejados, hacemos un tercer cuarto bien y en el principio del último empezó a mermar nuestro estilo y llegaron errores que ellos capitalizaron mejor».

Las pérdidas de balón volvieron a ser otro de los talones de Aquiles del conjunto santiagués: «No sé cuantas hubo. A eso se le suma que no pudimos anotar algunas canastas en transición. Nosotros no conseguimos capitalizar sus errores y ellos sí los nuestros. Esos puntos de contragolpe y el sacar provecho de los errores del rival también fue una de las diferencias».

Zurbriggen pareció jugar, en algunas fases, con el motor muy subido de vueltas. Lo asume como parte de su carácter: «Yo soy un jugador que pone mucha energía en el campo. A veces tengo fallos sencillos, de esos que te dices cómo ha podido pasar, y a veces me permite hacer defensas extraordinarias. Esta vez fallé los lanzamiento abiertos, cuando había empezado a convertirlos. Me preocupa un poco más el haber perdido dos o tres pelotas de manera tonta, llamémosle así. La falta de la administración de la energía, en que momento sí y en que momento no, no me jugó una buena pasada».

Reconoce que es un tiempo «duro», y lo analiza: «Encadenamos seis derrotas seguidas y la última victoria en casa queda ya muy atrás. Eso también es importante. Ahora viene Unicaja, que es otro equipo muy potente. Durante la semana estamos trabajando muy bien pero así es el básquet. Hay algunos números que tenemos en el debe. Creo que en algún momento van a entrar los tiros. Ante el Gran Canaria al final se abrió el marcador, pero hubo partidos de dos puntos, tres puntos, cuatro puntos... Es frustrante porque todo el esfuerzo de la semana no se ve correspondido».