Moncho Fernández: «La derrota no ha sido por desidia»

ANDAR MIUDIÑO

Paulino Oribe LOF

«Nos falta acierto y ganar un partido que nos quitará toda la ansiedad», apunta el entrenador del Obradoiro

28 ene 2024 . Actualizado a las 22:13 h.

El Monbus Obradoiro volvió a dar la cara, pero no le bastó para cambiar la inercia de las últimas jornadas. En ese contexto le correspondió comparecer en rueda de prensa a Moncho Fernández a la conclusión del choque en el Buesa Arena.

Empezó por reconocer que en el primer cuarto las cosas no salieron como esperaban: «La verdad es que el inicio del partido no era el que queríamos, porque enseguida nos cogió diez puntos de ventaja Baskonia. Quizás nuestros errores en el lanzamiento de dos nos hicieron un poco de daño». Sin embargo, el equipo fue capaz de reaccionar e irse seis abajo al descanso, «que no era un mal resultado».

Faltó dar un paso más ante un rival que añadió a su baloncesto colectivo la calidad individual: «A partir de ahí el tercer cuarto se movió en diferencias pequeñas, pero no éramos capaces de meter esos tiros que nos hubieran acercado para poner en peligro la victoria baskonista. En esto llego Markus Howard y mete tres canastas súper bien defendidas, varias de ellas con dos contra uno. Aun así es capaz de meterlas. Y ya los doce puntos, catorce puntos cuando quedaban apenas tres minutos, ya se hacían muy difíciles de remontar».

Una vez más tuvo que poner sobre el tapete las canastas que se escaparon: «La valoración global es que peleamos, pero lógicamente tenemos que tener esa capacidad de anotar acciones que no hemos sido capaces. Eso y la comisión de pequeños errores, al final, sumados, hacen que el partido se decida por diez puntos».

También fue objeto de análisis el capítulo de las pérdidas de balón y empezó por distinguir las que fueron fruto de errores propios, las forzadas por el rival y las faltas en ataque, de las que significó: «Cometemos tres, de aquella forma».

En todo caso, penalizaron: «Baskonia, sobre todo si le dejas correr a campo abierto, es el mejor equipo, no voy a decir de Europa porque no los conozco a todos, pero de la liga Endesa sí. Eso dicen los números, no es una opinión, es una realidad. Si pierdes balones, que era uno de los, digamos, pecados que no queríamos cometer, te pasa factura, porque les das canastas muy cómodas. Y cuando hablo de contraataque no hablo de bandejas, de uno contra cero, hablo de uno contra uno en carrera con ventaja, como nos ha hecho Chima, o de la acción final de Costello».

Insistió en es flanco como una de las razones clave en la derrota, sobre todo a la vista de que el Obradoiro fue superior en el rebote. Por ese lado sí controló mejor al rival.

A pesar de la mala racha de resultados, el Alquimista de Pontepedriña no dejó de poner en valor la entrega de la plantilla: «No les puedo reprochar nada a los chicos porque los veo trabajar cada día, los veo entrenar, y luchan. A nivel compromiso y pelea es que les veo súper implicados. Nos falta acierto, y ganar un partido que yo creo que nos quitará toda la ansiedad. Cuando pierdes tantos partidos seguidos pues lógicamente tú moral cae, pero es cierto que durante la semana el equipo trabaja, se conjura, lo intenta, pelea. Y la derrota no ha sido precisamente por un tema de desidia o por un tema de lucha. Aunque lleváramos cinco victorias seguidas, ganar en Vitoria es complicado, pero si es cierto que te pesa, te pesa, pero no puedo decirles nada porque realmente a nivel trabajo, lucha, compromiso están de diez».

Moncho Fernández volvió a recordar que la Liga Endesa es una larga carrera de fondo: «Es una maratón y la lógica te dice que lo que tienes que hacer es focalizarte en el siguiente paso. Si piensas en la meta, está lejanísima. Cometes un error. Lo que tienes que hacer es correr bien cada tramo. Hay momentos en las maratones donde te pegan bajones y tienes esa crisis y quieres dar. Lo que queda es el siguiente paso, el siguiente y el siguiente, y en baloncesto el siguiente paso es el siguiente entrenamiento, el siguiente entrenamiento, y el siguiente partido. Y es así y no hay más».