Mal en defensa, mal en ataque y derrota del Obradoiro en la última posesión

ANDAR MIUDIÑO

ALEJANDRO CAMBA

21 sep 2022 . Actualizado a las 21:06 h.

La lectura negativa dice que el Monbus Obradoiro cedió en la final de la Copa Galicia ante el Río Breogán porque atacó mal y defendió mal. Las pérdidas de balón fueron un dolor y los porcentajes de tiro triple muy flojos. La lectura positiva dice que pese a todo ello el partido se le escapó en los últimos segundos. Con el marcador empatado dilapidó dos opciones de lanzamiento, consintió un triple liberado de Bamforth a falta de dos segundos, bien trabajado por el adversario, y vio como el intento de Westermann por llevar el choque a la prórroga se estrelló en el aro.

Después de las buenas sensaciones dejadas por el Trofeo Encestarías, la derrota ante el Breogán es una buena manera de poner los pies en la tierra y recordar que cada victoria cuesta un potosí.

A falta de que se incorpore el base alemán Justus Hollatz, está claro el plan de ruta que ha diseñado Mrsic. El lucense va a ser un conjunto muy pegajoso en defensa y muy vertical en ataque, muy incómodo para los rivales. Busca mucho a sus pívots cerca del aro, también las penetraciones de los exteriores. Y en el tiro de tres se fueron pasando el testigo Bamforth, Momirov y Nakic. Solo flojeó en el rebote, si bien ahí dejó un agujero notable.