Un partido con trampas

Fran Camba

ANDAR MIUDIÑO

Oskar Matxin

15 nov 2021 . Actualizado a las 20:37 h.

El Obra afrontó en Bilbao un partido mucho más complicado de lo que podría indicar la clasificación de los locales. La tendencia de las últimas temporadas en la Liga Endesa indica que la capacidad de anotación tiene una influencia mayor en la probabilidad de victoria que el aspecto defensivo de los equipos, y Bilbao acumulaba registros, hasta la jornada nueve, muy por encima de la media de la liga en rendimiento por posesión ofensiva. Solo la irregularidad y el elevado número de lesiones han impedido hasta el momento que los bilbaínos hayan conseguido una o dos victorias más.

El análisis más minucioso del rival indicaba un dominio absoluto de Delgado en todo lo relativo al lanzamiento de dos y el rebote, y una batería de lanzadores de tres mucho más irregular, con una presencia especial de Reyes, ese tipo de jugador de rol secundario, con un rendimiento elevadísimo y que son tan importantes para que los equipos de la liga acaben consiguiendo sus objetivos.

Las claves más interesantes para el Obra pasaban por imponer un ritmo elevado de juego, intentar mejorar las prestaciones ofensivas a través, sobre todo, del lanzamiento de tres, y dominar el rebote, ya que el rendimiento local en segundas opciones es uno de los mayores de la competición.