Al Obradoiro le tiembla el pulso cuando juega en cancha ajena

Ignacio Javier Calvo Ríos
NASO CALVO SANTIAGO / LA VOZ

ANDAR MIUDIÑO

Javier Martin

El equipo que entrena Moncho Fernández está firmando a domicilio unos porcentajes desde el triple que son muy inferiores a los que maneja en Sar

12 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El Obradoiro no jugó el primer cuarto frente al Baskonia. Salió sin intensidad, sin agresividad y totalmente despistado. Regalar diez minutos al Baskonia es tirar ya el partido antes de comenzarlo. El quinteto de Moncho Fernández nunca fue rival para el conjunto de Dusko Ivanovic. De nada sirvió lo que hizo durante los treinta minutos restantes. El Obra se rindió nada más salir a la pista y fue suficiente un cuarto para mostrar que no tenía su mejor tarde.

Una de las grandes razones por las que se llegó a esta situación hay que buscarla en la debilidad defensiva. El Baskonia firmó unos grandes registros por su gran calidad y también por la gran apatía del adversario. Luego, en ataque el Obradoiro fue un desastre. Desde el perímetro estuvo negado, algo que viene sucediendo en sus encuentros a domicilio. Desde el triple, el Obradoiro maneja a la perfección los partidos como local, como demostró frente a la Joventut y el Fuenlabrada. Sin embargo, a los tiradores del colectivo compostelano les tiembla el pulso en sus desplazamientos.

Contra el Baskonia, el quinteto gallego cerró su comparecencia con un pésimo 16 % en triples. Solo 5 aciertos de 31 intentos. Todo lo contrario sucedió con el cuatro azulgrana, que alcanzó un 54 % de efectividad, con 14 de 26 y con Granger como máxima figura (4 de 5).