Zurbriggen, entre el encaje de bolillos y su voluntad de jugar en Sar

M. G.

ANDAR MIUDIÑO

El base argentino pudo echarse atrás y prefirió dar facilidades

18 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La llegada de Fernando Zurbriggen al Obradoiro tiene tras de sí un largo proceso que acabó desembocando en Sar gracias al encaje de bolillos, a ciertas dosis de fortuna y a la voluntad del base argentino de incorporarse al conjunto santiagués.

Aunque se trata de un jugador joven, de 23 años, desde Compostela llevaban ya tiempo siguiéndole la pista. Su agente, que lo sabía, planteó al Obradoiro la posibilidad de hacer un precontrato, una opción que podría jugar a favor del base en el proceso de obtención del pasaporte italiano.

En Sar cogieron el guante, pero con una salvedad. Querían dejar una puerta abierta, una cláusula de salida para el caso de que no pudiese encajar en el proyecto por cualquier circunstancia. Así es como llegaron a un entendimiento por cuatro temporadas.

Después de alcanzar ese pacto, el rendimiento de Fernando Zurbriggen fue creciendo de manera exponencial, hasta convertirse en jugador más valorado de la liga argentina.

Probablemente sin aquel preacuerdo hubiese tenido pretendientes de más capacidad económica que el Obradoiro. En todo caso, el base demostró una firme voluntad de recalar en Sar porque aquel contrato tenía que hacerse efectivo antes de una fecha concreta. Coincidió con que se alargó en el tiempo la resolución sobre la renovación o el adiós de Pepe Pozas y le pidieron unos días. Zurbriggen no puso objeción alguna. «Quiero jugar con vosotros», fue su respuesta.