Así se forjó el Obradoiro 21/22

ANDAR MIUDIÑO

XOÁN A. SOLER

En mayo amenazaba la sombra del desguace, en junio llegaron el presupuesto y la renovación de Moncho Fernández, y en julio un equipo que vuelve a ilusionar

18 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

A lo largo de estos años el Obradoiro ha ido consolidando un modus operandi a la hora de confeccionar el proyecto de cara al siguiente curso. Probablemente el que acaba de configurar, el 21/22, haya sido el más complejo porque la pandemia lo complicó todo sustancialmente.

Antes del covid-19, el club solía tener ya cerrado o muy avanzado algún fichaje en el transcurso de la temporada, pensando en la venidera.

En esta ocasión ha sido diferente, con un horizonte en el mes de mayo que se presentaba entre desolador y sumamente preocupante: sin fichajes, sin un presupuesto perfilado, por primera vez con la continuidad de Moncho Fernández sin resolver, con todo en el aire. En aquel momento el pronóstico era reservado. En dos meses las reservas han sido sustituidas por un equipo que espera ya por la alquimia de Moncho Fernández y despierta ilusión.

El consejo de administración dio un paso al frente que resultó definitivo, al asumir el compromiso de no bajar el presupuesto. Fue la llave que abrió la puerta para la renovación de Moncho Fernández al frente del equipo y de José Luis Mateo en la dirección general.

En mayo pintaban bastos y era impensable un equipo como el que se acaba de configurar. Todo apuntaba a un proyecto de mínimos y recortes, sobrevolaba una sensación de desguace que se fue revirtiendo. La garantía de seguir en la misma franja económica y la voluntad de las tres partes de continuar remando juntas dieron el pistoletazo de salida al Obradoiro 21/22.

A partir de ahí empezó el trabajo de pico y pala, el de no dejar de echar la caña por más que muchas veces tocase recoger carrete sin nada que llevarse al capacho de las incorporaciones.

tiempos

Seguimiento y paciencia

Los tiempos de los fichajes a veces son inescrutables y el Obradoiro está obteniendo buenos réditos de su paciencia y de su seguimiento. Jugadores como Braydon Hobbs o Henry Ellenson ya estuvieron en el radar de Sar otras temporadas. Resultaban inalcanzables. No obstante, una de las consignas que sigue el club es la de no dejar de preguntar por su situación, por si se ponen a tiro. En el caso del pívot americano, hace poco más de un mes era un imposible. Fue cambiando sus expectativas, hasta el punto de que el agente contactó con el Obradoiro para plantear que pasaba a ser un fichaje factible y que la operación tenía que cerrarse en cuestión de horas. Así se hizo. De lo contrario, estaría libre una licencia de extracomunitario y el club no descartaba tener que esperar hasta septiembre, a la finalización de las ligas de verano en Estados Unidos y a que los jugadores que se quedasen sin sitio en la NBA empezasen a incluir en sus expectativas de destino el mercado europeo.

REFERENCIAS

El papel de los exjugadores y los que están en plantilla

Antes de fichar, los jugadores suelen recabar informes de primera mano a través de contactos directos o indirectos. El Obradoiro incentiva esa fórmula y, cuando presenta alguna oferta, incluye referencias de compañeros que militan actualmente en el equipo o han pertenecido en algún momento a la disciplina de Sar. Thomas Scrubb está jugando la Liga de Verano en Canadá con Kassius Robertson. Le ha sido muy fácil reunir datos. A Henry Ellenson lo instaron a que hablase con Matt Thomas, con quien compartió equipo en Toronto, y con Muscala, ya que los dos tienen el mismo agente.