Pin parental

Miguel Gómez EL ESCÁNER

ANDAR MIUDIÑO

XOAN A. SOLER

19 may 2021 . Actualizado a las 23:13 h.

El partido empezó torcido y este artículo, Fran Varela, empezó por E. Empezó torcido y no por culpa de nadie, o sí, pero es que mi cerebro funciona así. Tengo una elevada capacidad de concentración pero, para desesperación de mi mujer, solo en una cosa de cada vez. Si tengo que hacer una pizza, puedo ser el mejor del mundo precalentando el horno (no como Zapi pero esa es otra historia). Si tengo que poner el lavavajillas, puedo ser el mejor del mundo poniendo la pastillita o el gel pero no me pidas que ponga el lavavajillas mientras hago una pizza. Hoy el partido empezó torcido y yo cabreado porque, a la misma hora, tenía que asistir a un curso online. Y es que, a ver, un miércoles laborable, 18:30, vale para hacer un curso pero… ¿un partido de baloncesto, Movistar? ¿De qué se trata, potenciar el prime time de alguna web pirata iraní? ¿Algún padre murciano tiró de pin parental para que se jugase en horario infantil? ¿Cómo no me voy a enfadar? Y, mientras ponía un ojo y los oídos en un ordenador con el curso y encendía otro ordenador para poner el otro ojo en el partido, Murcia ya estaba pegando. «Coño» (perdón), que una cosa es defender duro y otra enviar mails masivos, una cosa es pegarle a Enoch que es un mocetón de Connecticut y otra es pegarle a Oliver, un respeto, por favor.

Y mientras Murcia pegaba y yo seguía enfadado, el Obra de la mano de Enoch y Robertson, mantenía el nivel de los últimos partidos. La ventaja local rondaba los 10 puntos y no iba a más lastrada por el desacierto desde el tiro libre y alguna licencia cara a la galería hasta que, en el tercer cuarto, la defensa de UCAM comenzó a recuperar balones y le dieron la vuelta al partido. Murcia seguía dando cera, puliendo cera y a los árbitros les costaba cada vez más pitar. El Obra tenía muchos problemas para anotar pero, con una zona, logró atascar también el ataque murciano. Con todos los homenajeados que había en la camiseta y el cuarto período acabó como un esperpento Disney de Valle Inclán, oscuro pero sin perdedores.

En la prórroga Murcia encontró ventajas con Radovic, el Obra reaccionó otra vez desde la defensa y, tras un rebote ofensivo de Birutis y, por fin, dos tiros libres anotados, volvió a empatar el partido. El Obra optó por jugársela manteniendo la zona y Frankamp, con el empate asegurado, agotó la posesión y castigó al Obra con un triple a, prácticamente, un segundo para el final. ¿Cómo no me voy a enfadar? ¿Cómo no me voy a enfadar? Me apunto a la lista Robinson.