El Obra, ante la ecuación Robertson

Manuel García Reigosa
M. G. REIGOSA SANTIAGO / LA VOZ

ANDAR MIUDIÑO

PACO RODRÍGUEZ

El club tiene que decidir si busca un relevo antes del partido frente al Betis

15 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Desde que Kartal Ozmizrak se torciese el tobillo en pretemporada, las lesiones apenas están dando tregua al Monbus Obradoiro. Hasta la fecha solo tres jugadores han sumado minutos en las 28 jornadas disputadas por el equipo en la Liga Endesa. Y ya solo quedarán dos, Enoch y Beliauskas, toda vez que Robertson deberá estar unas tres semanas apartado de las canchas por una rotura fibrilar en el cuádriceps de la pierna derecha.

Ahora que el equipo parecía estar en línea ascendente, pierde al jugador que atravesaba un mejor momento de forma. En los últimos cinco encuentros ha promediado más de veinte puntos y su ausencia sitúa al club y al cuerpo técnico ante un doble problema: al menos en los dos partidos de este fin de semana, frente al Valencia y el Gran Canaria, Moncho Fernández tendrá que buscar soluciones dentro de la plantilla, y a partir de ahí plantearse hasta que punto merece la pena acudir al mercado de fichajes.

De cara a las dos citas más inmediatas, todo apunta a que Mike Daum jugará en la demarcación de tres. Entrará en el reparto de minutos del perímetro junto con Czerapowicz, Beliauskas y Álvaro Muñoz.

Otra opción podría ser la de hacer coincidir en pista a Oliver y Kartal Ozmizrak, pero el estado físico de los bases no permite alardes. Están promediando por debajo del umbral de los veinte minutos.

En caso de fichar, el Obradoiro podría acudir al mercado extracomunitario. Pero, por muy rápido que cerrase la operación, no estaría disponible hasta el partido del día 25 ante el Betis. Para el siguiente, el 1 de mayo en Sar frente al Andorra, ya estaría en condiciones de regresar Robertson, si se cumplen los plazos.

Y el cuadro técnico tendría que decidir un descarte entre el propio Robertson, Daum y el nuevo fichaje. Si pudiese firmar un comunitario, un cotonú o un nacional no se vería en la tesitura de escoger entre Robertson o Daum una vez recuperado el escolta canadiense. Pero son mercados que no ofrecen alternativas.

Por otra parte, no es fácil añadir una nueva pieza a la dinámica del equipo. A estas alturas de curso el colectivo juega de memoria y maneja un amplio bagaje táctico.

Moncho Fernández suele utilizar la frase de «subirse a un tren en marcha». Un eventual fichaje obligaría a bajar la velocidad y a un esfuerzo extra del jugador para interiorizar la manera de trabajar del equipo y el mayor número posible de las múltiples variantes que puede desplegar sobre el parqué.