El Obradoiro viaja pendiente del sudoku de los bases

Moncho Fernández subraya el compromiso de los jugadores en el día a día


El calendario no da respiro, no hay tiempo para lamerse las heridas. El Monbus Obradoiro, que el sábado cayó en Sar ante el Unicaja de Málaga en la última décima de segundo y que el martes cedió ante el Real Madrid, viajará a primera hora de la mañana hacia tierras donostiarras. Allí le esperará el sábado el Gipuzkoa Basket, si el covid-19 no lo impide, en el que será un duelo entre dos de los equipos que luchan por asegurar la permanencia.

Al igual que se vio en las dos últimas jornadas, Moncho Fernández tendrá que hacer frente al sudoku de los bases, ya que los problemas físicos le obligarán a multiplicar las rotaciones en esa posición, en función del tiempo que puedan aguantar los jugadores que arrastran molestias.

Al analizar la situación, el técnico santiagués subraya, en primer lugar, el «compromiso» de todos los jugadores y particularmente de los que «están tocados», porque intentan echar una mano. «Luego la realidad de la competición es muy exigente —explica— y en estas lesiones, en las que el dolor es el criterio básico, depende del nivel de agudeza de ese dolor. En función de eso veremos cómo evolucionamos. Estoy contento porque hemos podido entrenar, unos más y otros menos, pero hemos podido entrenar todos. Y espero que podamos llegar todos al sábado. Y que cada uno, en la medida de sus posibilidades, nos pueda ayudar».

Ese grado de incertidumbre, de no saber si los bases podrán estar más o menos minutos en pista al nivel que requiera el partido, es difícil de gestionar: «Entrenamos de una forma y luego, en la competición, cuando te faltan estos jugadores, es diferente. Es una situación compleja en ese aspecto. Ahora mismo es en la que estamos y de la que tenemos que salir».

Confía en que el dolor vaya a menos y pone el ejemplo del rendimiento de Kartal Ozmizrak ante el Joventut o el Estudiantes, y el de las dos últimas jornadas, en la que se vio mucho más mermado y bajó considerablemente sus prestaciones.

Desplazamiento a primera hora

La expedición santiaguesa partirá de viaje a primera hora. Y podría darse el caso de que, una vez en destino, hubiese que suspender el partido, a expensas de los resultados de las pruebas PCR que se hará el Gipuzkoa. Pere Tomás y está confinado, una vez que se confirmó el contagio. Si hubiese dos nuevos casos, o más, la ACB tendría que posponer la contienda.

Moncho Fernández no piensa en esa posibilidad, no le da vueltas: «Creemos que va a haber partido y lo preparamos así. Son los tiempos que corren. Las decisiones hay que tomarlas día a día. Y a día de hoy vamos a viajar, a entrenar allí, y en nuestra cabeza solo está esto».

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