Rubén Vieira: «Cada jugador saldrá con un estado de forma diferente»

Ese será el principal escollo para el Obradoiro en la vuelta a la normalidad


santiago / la voz

Es imposible establecer plazos. En el mejor de los casos, a principios de semana podrán empezar a hacer ejercicio físico algunos jugadores del Obradoiro, los que no se han contagiado hasta la fecha y siempre que una prueba PCR ratifique que siguen siendo negativos. Pero son minoría, incluyendo a Kartal Ozmizrak, que sorteó el brote porque se encontraba en esas fechas en Turquía, con permiso del club, recuperándose de su esguince de tobillo.

El preparador físico, Rubén Vieira, trabaja ya en la vuelta a los entrenamientos y advierte de que habrá incógnitas que solo se podrán ir despejando sobre la marcha, «porque cada caso es distinto».

Por una parte está la inactividad durante los diez días de cuarentena: «No es la situación idónea, porque hay un estado de forma que se pierde, pero que es recuperable».

Lo que más le preocupa es que «la enfermedad afecta a cada uno de una manera distinta. Cada uno ha tenido unos síntomas y saldrá con un estado de forma diferente al de otro. Habrá que adaptarse».

Por lo que ha podido consultar con otros clubes, y no solo de baloncesto, que también han tenido casos positivos, una vez que ya no contagian algunos se recuperan fácilmente y otros tardan bastantes días en alcanzar un buen nivel. Y no hay manera de establecer una pauta o prever la velocidad de recuperación.

Además, en el caso del Obradoiro, son amplia mayoría los casos positivos con síntomas, en los que la afectación es mayor que la que acusan los asintomáticos.

Reajustar sin apenas tiempo

A todo eso se le suma que el calendario no da tregua. El equipo no está en una pretemporada, con tiempo por delante para hacer ajustes. En cuanto haya un mínimo de ocho jugadores entrenando en el pabellón empezará el contador de la vuelta a la competición. A partir del cuarto día, la ACB ya podrá fijar partidos.

De momento son dos los aplazados, el del Estudiantes en Sar y el de Andorra. Y son ya mínimas las opciones de poder llegar a tiempo al del Real Madrid, después de que las pruebas PCR realizadas a finales de semana a jugadores que habían dejado atrás los síntomas volvieron a dar positivo.

Una vez que se reanuden los entrenamientos, Rubén Vieira tendrá que preocuparse de la puesta a punto del colectivo y, particularmente, de los jugadores que empezaron la cuarentena lesionados.

Rafa García estará en el dique seco hasta finales de febrero, tras pasar por el quirófano. Kartal Ozmizrak, Pepe Pozas y Álvaro Muñoz estaban ya en fase de recuperación de sendos esguinces de tobillo cuando empezó la cuarentena.

Desde que empezó el aislamiento el pasado 29 de diciembre, Vieira no ha tenido ocasión de coincidir con ninguno de ellos. El caso de Kartal Ozmizrak se presume como el más complicado, ya que todo apunta a que en algún momento tendrá que pasar por el quirófano. Lo que queda por resolver es si debe someterse ya a una intervención quirúrgica o puede volver a las canchas y aplazar la cirugía.

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