Los libros, los entrenamientos y el cambio a los veinte kilómetros


Roberto Vieiro cursa segundo de Medicina. Casi todo el tiempo se le va entre los libros y las pistas de atletismo: «Ahora, con el coronavirus, con las clases on line, puedo verlas cuando quiero. Me administro. La mayor parte del día lo paso estudiando, toda la mañana y parte de la tarde. Y luego saco dos tres horas para entrenar. El estudio me come muchas horas. Es sacrificado, pero mientras se pueda ir llevando no hay problema».

A ese sueño olímpico que tiene desde niño le ha surgido un contratiempo, ya que en Tokio será la última vez que se disputen los 50 kilómetros en unos juegos. Le duele. Entiende que no es una prueba «con un gran tirón mediático», pero lo achaca en parte a una falta de pedagogía: «Mucha gente no conoce ni siquiera las reglas básicas, y así es muy difícil identificarse».

Cambio importante

Sí se mantienen los 20 kilómetros marcha, la distancia a la que le corresponde adaptarse al dar el salto a categoría promesa. Y le motiva el cambio, pese a la dificultad que entraña: «Es el doble, es mucho más tiempo. Pasas de 45 minutos a hora y media de prueba. En un veinte, si no lo entrenas bien, lo vas a pasar muy mal. Estoy con ganas».

Tokio está demasiado cerca en el calendario. París 2024, también. Pero más allá de esa fecha, hacia 2028, cuando tenga 27 años, el atleta del Santiago confía en poder luchar por la marca que le abra las puertas a la participación en unos juegos olímpicos. Va superando etapas en esa dirección.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Los libros, los entrenamientos y el cambio a los veinte kilómetros