Tiempo de resiliencia en Sar

Rubén Vieira reconoce que el parón pasa factura en el arranque de pretemporada


santiago / la voz

El parón pasa factura y los equipos están en fase de calibrar daños, recuperar estados de forma y afinar la puesta a punto. Rubén Vieira, preparador físico del Monbus Obradoiro, constata, después de los primeros diez días de pretemporada, que las consecuencias se perciben especialmente en una doble dirección.

Subraya que «hay un déficit de resistencia de juego que hay que recuperar día a día, y eso solo se consigue entrenando baloncesto en grupo. Es una capacidad física que solo se mejora de manera colectiva, porque no se puede adquirir con otros estímulos como la carrera o la bicicleta, que se podrían practicar en casa. Se logra en situaciones reales».

Por otra parte, «hay una pérdida de fuerza inevitable por no poder realizar ejercicios específicos, es decir, al no poder activar diferentes tipos de musculatura».

Circunstancias diversas

Advierte de que cada jugador «ha tenido unas circunstancias especiales». Chris Czerapowicz, en Suecia, tuvo la oportunidad de acudir al gimnasio desde el primer día. Álvaro Muñoz sale de una lesión que lo llevó a pasar por el quirófano. Mike Daum es el único que pudo jugar, aunque fuese en una competición muy corta y que requirió una preparación de muy poco tiempo. «Está un pelín por delante de los demás», reconoce Rubén Vieira. Son tres casos que ejemplifican diferencias entre unos y otros.

La planificación es más complicada que nunca, obliga a estar muy pendientes de los ajustes en el día a día para tratar de encontrar un equilibrio entre «volumen y calidad».

Son los tiempos que tocan, tiempos de resiliencia, y Rubén Vieira lo asume: «Tenemos la obligación de adaptarnos, de estar preparados. Vamos desarrollando nuestros microciclos sabiendo que en cualquier momento puede ser necesario cambiar el trabajo por diferentes motivos». Subraya que «tanto el club como la instalación están realizando grandes esfuerzos» para facilitar la tarea.

Lo que no cambia es el contexto que siempre envuelve las pretemporadas: «No creo tanto en eso de que sea un momento para cargar las pilas y luego en diciembre volver a hacer otra. Me parece que es más un tramo para crecer física y tácticamente, también para conocernos, aprovechando que se pueden hacer muchas más sesiones que cuando arranca la competición. Y un buen trabajo a estas alturas, y a lo largo de toda la campaña, siempre ayuda a evitar algunas lesiones. Hay otras que son inevitables».

Hasta la fecha, la pretemporada está desarrollándose sin incidencias, con la vista puesta en llegar de la mejor manera posible al comienzo de la Liga Endesa, el tercer fin de semana de septiembre. Si no hay contratiempos, la semana próxima se conocerá el calendario.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
6 votos
Comentarios

Tiempo de resiliencia en Sar