El Obradoiro se quedó a las puertas del milagro

El  Burgos llevó siempre la iniciativa pero tuvo que esperar hasta el último segundo para sellar la victoria


El Monbus Obradoiro lo tuvo todo en contra ante un buen Burgos. Pero sabe que siempre puede contar con Sar, que entiende las circunstancias. La grada sabía que no era un día fácil, empujó con una fe infinita y a pesar de la derrota correspondió con aplausos a la hinchada visitante, que solo pudo respirar a falta de un segundo, cuando a Brodziansky se le escapó el balón.

Tal y como fue la semana, quizás Moncho Fernández hubiese debido sopesar la opción de concentrar al equipo en La Rosaleda. Calloway se perdió los cuatro primeros entrenamientos por unas molestias en la rodilla y Magee los dos últimos por un esguince de tobillo. Kostas Vasileiadis todavía nota dolor en el brazo derecho. Y el mismo día del partido Spires y Czerapowicz tuvieron que pasar por el hospital por la mañana, aquejados de un proceso vírico. Pepe Pozas lleva varias jornadas jugando con un considerable dolor en un pie. Los seis comparecieron ante el Burgos, pero no en sus mejores condiciones. Y Álvaro Muñoz sigue fuera de combate, recuperándose de una rotura fibrilar.

Tal y como juega McFadden cada vez que visita Sar, quizás el Obradoiro debería pensar en hacer un esfuerzo y contratarlo, porque enchufa triples como si fuesen bandejas. En su tercera visita al Multiusos volvió a ser matador.

Todo lo tuvo en contra el Obradoiro, incluidos los pequeños detalles: un triple que no entra pero le va el rebote largo a McFadden y la clave, una antideportiva tras mucho revisar con 21-30 que dio paso al 21-34 o los dos últimos tiros libres a falta de tres décimas para el descanso, en una personal muy discutida.

En todo caso, en la primera mitad el Burgos fue muy superior. Sobre todo en el primer cuarto, en el que le salió todo redondo.

El Obradoiro no empezó mal atrás. Pero vivió en medio de la espesura en ataque y solo encontró algo de consuelo en el rebote ofensivo. La gran diferencia estuvo en el triple: cero de ocho los locales, tres de cuatro los visitantes.

Lo que en un lado eran infinitos problemas para encontrar el aro en el otro era todo fluidez. Clark y Lima mandaban en la pintura y sus compañeros auxiliaban desde fuera.

El segundo acto estuvo cargado de errores por los dos bandos. Moncho Fernández probó con Mike Daum como alero alto y el americano respondió con un par de triples. El Obra consiguió acercarse a ocho, pero en los minutos previos al descanso Bassas se adueñó del partido para dejar el marcador en 31-45 a falta de los segundos veinte minutos. El Burgos supo buscar muy bien los emparejamientos en los que sacaba ventaja, unas veces dentro y otras fuera, y llevó siempre la iniciativa.

Mejoró el Monbus Obradoiro tras el paso por los vestuarios. Sin alardes, pero con una mejor actividad defensiva. Moncho Fernández dio entrada desde el inicio del tercer cuarto a Kostas Vasileiadis, quizás buscando un empujón anímico. Y algo consiguió.

Pasado el ecuador del tercer acto, un triple de Pepe Pozas bajó las diferencias a ocho puntos, con Sar entregado a la causa. Pidió tiempo muerto Peñarroya y contestó el Burgos con seis puntos del tirón de Benite. El adversario siempre acaba encontrando alguna solución.

En el último cuarto Moncho Fernández empezó con David Navarro al volante. Y asomó el milagro de la remontada, con el corazón del Obra retumbando. Se acercó a cuatro y posesión con 3.35 por jugar. Volvió a escaparse el rival. Se acercó a tres con un triple más adicional con la marca Magee, que retó a Clark y anotó. El pívot no se lo creía. A seis segundos para el final, Daum marró un tiro libre para haber puesto el empate. McFadden cogió el rebote, fue objeto de falta y no falló. Quedaban 4,8 segundos, Moncho Fernández pidió tiempo. Y no salió la jugada, porque a Brodziansky le botó el balón en el pie. Lo celebraron por todo lo alto los doscientos aficionados visitantes, que no dejaron de empujar.

Obradoiro 73: Pozas (5), Magee (15), Czerapowicz (5), Brodziansky (14) y Kravic (10) -cinco inicial-. Calloway, De Zeeuw (2), David Navarro, Font (3), Mike Daum (17) y Vasileiadis (2).

Burgos 76: Fitipaldo (9), Benite (10), McFadden (25), Clark (11) y Lima (6) -cinco inicial-. Tokoto (3), Barrera, Javi Vega, Ferrán Bassas (10) y Stevic (2).

Parciales en cada cuarto: 14-25; 17-20; 16-15; y 26-16.

Árbitros: Daniel Hierrezuelo, Javier Torres y Vicente Martínez.

Incidencias: Multiusos de Sar. Último partido de la primera vuelta, con 5.134 espectadores, unos doscientos del Burgos.

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