Koke Rama: Apagón en el Martín Carpena


Un primer cuarto de máximo esplendor ofensivo derivó en un apagón generalizado conforme fue avanzando el partido. Un total de 26 puntos en el primer acto, 41 en total en los tres siguientes cuartos, para unos pírricos 67 puntos totales del conjunto compostelano.

Quizás sería más justo decir que los primeros veinte minutos no fueron del todo malos. La debacle llegó en los últimos minutos del segundo cuarto, en donde las pérdidas de balón y las faltas, en algún momento absurdas, hicieron que el Unicaja Málaga se fuese al descanso con la primera ventaja a su favor desde el 4-0 inicial.

A partir de la salida de los vestuarios, el Obra se diluyó y mostró su peor versión. El Unicaja se adueñó del partido y con una buena defensa y rápidas transiciones dinamitó el partido, para ir poco a poco ensanchando la diferencia.

La línea exterior seriamente mermada en cuanto a efectivos, y en consecuencia en anotación, se encomendaba solamente a Czerapowicz y a los primeros minutos de Font. Los bases tampoco tuvieron su mejor día. Si todo eso lo metemos en la coctelera, pues sale este resultado final.

Todos sabemos que ganar en el Martín Carpena no es nada fácil, pero las formas son importantes. Al final la relajación hizo que el Unicaja Málaga se gustase con acciones ofensivas repletas de calidad y espectáculo al abrigo de su público. Apagón en la línea de juego que veníamos manteniendo en las últimas semanas.

Todos esperamos y deseamos que la luz del ADN obradoirista vuelva a aparecer en el último encuentro de la primera vuelta, el próximo sábado en Sar, ante un rival como el Burgos, que solo lleva una victoria más que nosotros.

Mientras tanto, y citando a un famoso humorista malagueño, diría que «no pasa nada, una mala tarde la tiene cualquiera».

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