El Obradoiro se descosió en Murcia

Estuvo espeso en ataque y no cerró el rebote


El Monbus Obradoiro no está fino. Aguantó el primer cuarto en Murcia, tuvo cinco minutos de acercamiento en el tercer cuarto pero no terminó de encontrar su baloncesto. Hablaba en la previa Javier Juárez de la batalla de los bases y Moncho Fernández de la del rebote. Las dos las ganó el conjunto local, que se impuso con claridad.

Participó Maxime de Zeeuw, pero muy lejos del jugador que se espera. Singler también está por debajo de las expectativas que generó su fichaje y el equipo echa mucho de menos que ambos entren en el engranaje a un buen nivel.
El Monbus Obradoiro empezó bien, mejor que el Murcia, con una buena defensa y un solo agujero: el control del rebote. Por ahí dio mucha vida al Murcia, hasta que empezaron las rotaciones. Y ahí se vio el potencial de un plantel que dio entrada en cancha sucesivamente a Rudez (dos triples seguidos para empatar la contienda), Booker (siete puntos en un visto y no visto), Delía y Oleson. El primer acto acabó con un ajustado 18-16, pero con sensaciones preocupantes porque un equipo crecía y el otro se iba diluyendo.
Esa tendencia se confirmó en el segundo cuarto. Con el paso de los minutos el conjunto local ajustó mejor su defensa, ganó fluidez en ataque y no dejó de cargar el rebote ofensivo. Doyle tomó el relevo anotador y la diferencia se amplió hasta los doce puntos.
El Obra no encontraba su sitio en ataque. En el segundo acto empezó encomendándose a la inspiración de Brodziansky, a la que se sumó una canasta de Obst tras robar el balón, un buen tiro de Simons en la media distancia y un triple de Kostas Vasileiadis. Faltaban continuidad e ideas.
Tras el tiempo intermedio el colectivo de Moncho Fernández amagó con acercarse. Con David Navarro al volante, abrió un tramo en el que consiguió cerrar mejor el rebote y tapar a los mejores tiradores murcianos. Desde la defensa, logró recortar distancias hasta acercarse a cuatro puntos.
Fue el canto del cisne, porque el Murcia halló una doble respuesta. Volvió a dominar el rebote defensivo y aparecieron Doyle, Booker, Urtasun y Rudez para clavar cuatro triples que fueron como cuatro rejones de muerte. Del 45-41 se pasó a un 62-46 para cerrar el tercer cuarto. Y el partido, porque el Obradoiro ya se quedó sin respuestas en un último cuarto que dejó mal cuerpo.

Murcia 80: Kloof (8), Rojas, Doyle (12), Soko (4) y Kevin Tumba -cinco inicial-. Urtasun (7), Rudez (15), Oleson (3), Cate (8), Delía (7) y Booker (16).
Obradoiro 58: Pozas (2), Vasileiadis (17), Singler (8), Llovet (4) y Hlinason (8) -cinco inicial-.  Sàbat (2), Simons (2), Brodziansky (6), De Zeeuw, Spires y David Navarro (7).

Parciales en cada cuarto: 18-16, 23-13, 21-17 y 18-12.

Árbitros: Hierrezuelo, Perea y González. Eliminado por personales Hlinason, en el minuto 32.

Incidencias: Palacio de los Deportes de Murcia. Novena jornada de la Liga Endesa, con algo más de cinco millares de espectadores en las gradas.

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