Aza Petrovic llega al corazón del Obradoiro

El legendario base de la Cibona asistirá al partido ante el Real Madrid con Corbalán


Hace cuatro años el Obradoiro puso en marcha una iniciativa para vincular el baloncesto, el equipo y la promoción de la Ruta Xacobea. Es una propuesta sencilla en el planteamiento, pero con la dificultad de encontrar jugadores ya retirados, conocidos internacionalmente y dispuestos a abrir un paréntesis de una semana y completar unos cien kilómetros del Camiño de Santiago. Empezó con uno de los grandes nombres propios de la NBA, Terry Porter. Y cogieron el testigo tres leyendas del baloncesto europeo: Juan Antonio Corbalán, Nikos Gallis y Aleksandar Petrovic. El base de la Cibona disfrutó de la experiencia y no ha querido perderse el estreno de la pieza audiovisual que resume sus cinco etapas siguiendo la Ruta da Prata.

Asa Petrovic cautivó al auditorio y conectará con quienes vean el resultado de la grabación, porque va hablando de baloncesto y experiencias vitales con sencillez. Para muestra, una de esas anécdotas que recordó y que combinan las dos vertientes. Se remonta a su época de cadete, en la que estaba convencido de que era el mejor jugador de la extinta Yugoslavia. Estaba al caer una convocatoria de la selección y cada día iba a comprar el periódico para ver si su nombre aparecía en la lista. El día que se hizo público, no figuraba entre los elegidos. Convenció a sus padres para que le pagasen un billete de autobús a Eslovenia, donde se iba a concentrar la selección. Viajó toda la noche y cuando el equipo bajaba a desayunar, él ya estaba esperando en el hotel.

Le dijo al entrenador que probablemente no lo conocía, porque no lo había convocado. Y le pidió una oportunidad, tres días para ver si lo convencía o le pagaba el billete de vuelta, porque no tenía dinero para el autobús. La anécdota la enlazó también con una de las grandes diferencias que ve entre la generación actual de jóvenes y la de su época: «El hambre».

Introspección y familia

Esa determinación le ha acompañado siempre, como jugador y como entrenador. Y hacer el Camiño de Santiago desde Valença hasta Compostela en cinco etapas le valió también como ruta de introspección, y como una oportunidad de pasar tiempo con su hijo Marko, emancipado años atrás y que lo acompañó en la peregrinación.

Recordó otras vivencias, como una consigna que repetía una y otra vez el mítico entrenador de la Cibona, Mirko Novosel, cada vez que se enfrentaban al Real Madrid: «No dejéis campo abierto a Corbalán».

Asimismo, tuvo la oportunidad de reencontrarse con dos jugadores que trabajaron a sus órdenes en Sevilla, Raúl Pérez y Benito Doblado. Aquel equipo llegó a ser subcampeón de la ACB a mediados de los noventa. Pero a la par que Cajasol se fue apartando del baloncesto, el club fue bajando peldaños y desde esta temporada está en la LEB.

A la conclusión de la proyección audiovisual, Asa Petrovic se confesó encantado con las vivencias acumuladas a lo largo de esos cinco días, convencido de que le han valido para «ser un poquito mejor persona».

El domingo acudirá al partido frente al Real Madrid, junto con Juan Antonio Corbalán, dispuesto a entonar el Forza Obra con el que finalizó su intervención, no sin antes insistir en su identificación con Compostela: «Hace veintitrés años, cuando acabé mi etapa en Sevilla, me fui pensando que aquella sería mi única casa en España. Ahora también lo es Santiago».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
9 votos
Tags
Comentarios

Aza Petrovic llega al corazón del Obradoiro