El Obradoiro frenó en Tenerife

No encontró los triples y concedió demasiados rebotes ofensivos


Después de dos partidos en los que el Monbus Obradoiro se había significado por su fluidez en la anotación, en Tenerife llegó el atasco. No encontró el golpe de pedal en ningún momento. Aun así, aguantó 18 minutos. A partir de ahí ya no pudo contener a un oponente que brilló colectivamente y que tiene en McFaden a un jugador en estado de gracia. Nadie fue capaz de frenarlo.

El colectivo de Moncho Fernández se fue al descanso con solo 23 puntos en su haber. Al menos consiguió que el rival tampoco se sintiese cómodo, si bien los isleños hicieron 32, siete de ellos en los dos minutos previos al intermedio.

Tras unos compases iniciales de atasco en los dos lados, fue el Iberostar el que antes aclaró las ideas. Arrancó con un parcial 7-0 buscando la superioridad física de Iverson en la pintura para que anotase o, si la defensa se cerraba, abriese el juego hacia el perímetro.

Moncho Fernández, que había empezado el partido con Brodzianski en el cinco inicial, optó por poner a Hlinason. Y con el islandés en cancha, al que pronto se sumó el debutante Kyle Singler, la historia empezó a cambiar. El Obradoiro cerró mejor los espacios cerca del aro. Pozas ayudó con una buena dirección y un par de triples. Y Hlinason también se hizo notar en el otro lado de la cancha. El primer cuarto acabó con un ajustado 18-17 y con un talón de Aquiles en las filas santiaguesas: el rebote ofensivo. Es una vía de agua que siguió en el segundo acto y que le costó a los de Moncho Fernández cuatro triples.

En ese segundo cuarto el Obradoiro entró en barrena, huérfano de tiro exterior. Durante varios minutos lo compensó en defensa. Hasta que faltando dos para llegar al descanso se estiró el Tenerife.

De vuelta de los vestuarios no mejoró el panorama. Antes al contrario. Los de Vidorreta empezaron con dos ataques muy elaborados en los que movieron el balón hasta encontrar a Beirán detrás de la línea de 6,75 metros para que clavase un par de triples. Fue lo que tardó Moncho Fernández en pedir tiempo muerto.

El Obradoiro llegó a recortar la diferencia a nueve puntos. Pero Simons se quedó muy solo en el tiro de larga distancia. Esta vez, Kostas Vasileiadis no tuvo el día y nadie salió al rescate. El tercer cuarto acabó con un 54-41 que todavía dejaba un pequeño margen para la remontada.

Lo que sucedió fue todo lo contrario. Los santiagueses se fueron difuminando a la par que los chicharreros crecían y se gustaban, por momentos incluso buscando el adorno. El Obra no encontró respuestas y encajó la primera derrota del curso.

Tenerife 78: San Miguel (7), McFadden (25), Beirán (12), Abromaitis (8) y Colton Iveron (12) ?cinco inicial-. Bassas, Staiger, Niang (2), Brussino (10), Sebas Saiz (2) y Bonde.

Obradoiro 52: Pepe Pozas (8), Vasileiadis (3), Simons (12), Llovet (7) y Brodziansky (2) ?cinco inicial?. Sàbat (3), Singler (4), Obst (3), Navarro (2), Spires y Hlinason (8).

Parciales en cada cuarto: 18-17; 14-6; 22-18; 24-11.

Árbitros: Daniel Hierrezuelo, García Ortiz y Esperanza Mendoza. Desiguales en el criterio de las faltas.

Incidencias: Pabellón Insular Santiago Martín. Tercera jornada de la Liga Endesa, con cerca de cuatro millares de espectadores en las gradas.

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