Un Obradoiro de tiro largo en camino

«Es una realidad estadística que tenemos un equipo de buenos tiradores», apunta Gonzalo Rodríguez

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El perímetro del Obradoiro presenta más cambios que nunca. Se han ido referentes como Alberto Corbacho, uno de los grandes especialistas de la Liga Endesa en el triple; Eimantas Bendzius, capaz de jugar al cuatro y siempre una garantía en defensa; y Matt Thomas, un tirador puro de media y larga distancia. Siguen David Navarro y Laksa, y Simons, que jugará esta temporada como alero. Llega otro de los grandes especialistas en el triple, Kostas Vasileiadis, y dos jóvenes con buena mano, Andreas Obst y Kendall Stephens.

Gonzalo Rodríguez, ayudante de Moncho Fernández que dedica parte del tiempo al trabajo con los jugadores exteriores, tiene tarea por delante. No es partidario de poner etiquetas, prever el grado de dificultad ni pensar en los que no están. «Llevamos toda la vida reinventándonos», subraya.

Cada singladura va acompañada de sus singularidades. En este caso, «el perímetro no tiene término medio, hay jugadores veteranos y jóvenes. Además, estos últimos, Andreas y Kendall, también son nuevos en esta Liga, por lo que les vamos avanzando cosas del medio al que se van a enfrentar, que es algo diferente», resume Gonzalo Rodríguez. En el otro extremo están los que continúan (Navarro, Simons y Laksa), y el retornado Kostas Vasileiadis, «el más veterano, que además de escolta es un gran generador de juego».

Al analizar a los nuevos, destaca una de las primeras cualidades que les llamó la atención al ver partidos de Kendall Stephens: «Era capaz de estar en pista una serie de minutos sin que le llegaron las tiros. No es un jugador que necesite tirar un montón. Y los que le llegaban en buenas condiciones, los anotaba en un porcentaje altísimo. No importa tanto los lanzamientos que uno tome cuanto que estén bien seleccionados y entren».

El potencial de Obst

Con Andreas Obst, una de las primeras señales que captó el radar del Obradoiro, fue la del potencial: «Es un jugador con muy buena capacidad de tiro. Como dijo José Luis Mateo en la presentación, está añadiendo un registro, el juego tras dribling, que es algo en lo que tenemos que trabajar mucho. Tiene una comprensión del juego muy buena. En estas dos semanas que llevamos de pretemporada, nos está demostrando que aprende rápido. Hábitos defensivos que estamos trabajando con el equipo, ya es capaz de ejecutarlos en el entrenamiento. No se olvida las cosas. Tiene una cabeza privilegiada para entender el juego.

De Vasileiadis destaca el compromiso: «No hay más que verlo en el día a día, cómo trabaja, cómo interactúa con los compañeros, qué punto de competitividad le da a cada ejercicio».

Kostas piensa rápido

En lo referente al juego, resalta la manera de interpretarlo: «Antes de recibir el balón ya tiene claro cuál es la siguiente acción. Ejecuta rapidísimo no solo por su técnica, sino también por su cabeza. Su cabeza va por delante del juego. No solo es el tiro o la asistencia, es también el movimiento que genera un espacio, el pase que libera otro pase... Tiene un conocimiento del juego que le hacer ser no solo un finalizador sino también un creador».

Las incorporaciones al perímetro se ajustan a un perfil extensible a casi todo el grupo: «Es una realidad estadística y numérica que tenemos un equipo de buenos tiradores. Como todos los años, buscaremos la manera de encontrar que tengan tiros en las situaciones en las que ellos son buenos. Por ejemplo, el año pasado teníamos a Thomas, que anotaba muchos puntos en tiros de dos tras bote. Cada año hay que buscar la manera de que los jugadores produzcan en situaciones en las que son buenos. Prácticamente todos los de perímetro son buenos saliendo de bloqueo, tirando en parado, y vamos a ver las situaciones que se generan a través de otras ventajas que no sean de bloqueo y finalicen también con tiro de tres».

Es una asignatura en la que persevera el equipo cada curso, la de la sastrería, la de hacer trajes a medida para que el jugador despliegue su mejor versión.

La apuesta por el triple sin que se convierta en obsesión

Gonzalo Rodríguez es de los que piensa que la apuesta por el tiro de tres es una tendencia general que tiene que ver «con las características de los jugadores, ya que la mayoría pueden lanzar de lejos» y con «lo difícil que es anotar cerca del aro».

No obstante, advierte de que «hay que cumplir un equilibrio. Hay un equilibrio espacial». Y lo explica: «No optamos por situar a cuatro o incluso cinco jugadores por detrás de la línea de tres, como llegó a hacer el Estudiantes la pasada campaña. Por estructura de plantilla, no lo vamos a hacer. Pero, obviamente, si podemos anotar de tres, mejor que de dos. Es un punto más. Es algo que te da el juego».

El tiro de tres será una de las grandes armas del equipo, pero no una obsesión que vaya a condicionar todo el baloncesto. Las circunstancias de partido son las que marcan el camino. Gonzalo Rodríguez lo explica con un ejemplo: «No hay más que imaginar una defensa de pick and roll. A veces, tu forma de contrarrestar la continuación del pívot implica que dejes un poco más desprotegida la línea de tres y tengas que optar por la recuperación defensiva para tapar a los tiradores. A lo mejor, hay entrenadores a los que no les importa encajar uno, dos o tres mates del pívot en la continuación. Pero en ningún caso quieren conceder un tiro de tres. Si la defensa se cierra sobre el pívot, buscarás más a los exteriores».

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