El Obra destina 1,8 millones al equipo

Entre Pustovyi, Thomas y Bendzius no llegaban el pasado curso en Sar a los 500.000 euros, la cantidad que percibirá el escolta americano en Valencia

.

El Obradoiro se apresta a iniciar su temporada más tranquila en el apartado económico, toda vez que Thomas y Pustovy han dejado dinero en caja. Entre ambos, más de 300.000 euros. Con la marcha del alero ya contaba el club al acabar la pasada campaña. La del pívot fue otra historia, cuyo desenlace se demoró hasta bien avanzado el mes de julio.

El presupuesto de cada curso queda perfilado en el mes de junio. Y en Sar el plan de ruta fue el habitual en los últimos años, de modo que el capítulo destinado a la plantilla se sitúa en el entorno de 1,8 millones de euros. En ese planteamiento no se contemplaba la marcha del ucraniano, que se concretó con el equipo ya conformado en su casi totalidad. Finalmente, y por vez primera, partirá con trece fichas, a no ser que Laksa acepte recalar en otro destino. Y la entidad no tendrá que hacer encaje de bolillos para afrontar los costes derivados de la adquisición de un marcador central y del nuevo parqué (requisitos obligados para poder acoger la Supercopa) imputables a este ejercicio.

Una vez más, toca reconstrucción, reinvención y afinar el olfato, en un balance que arroja un saldo muy favorable pero en el que es imposible un porcentaje de acierto del cien por cien. Minnerath no cuajó en Sar. Tyler Haws, que parecía la apuesta más segura, pasó con discreción. Por contra, nombres como los de Muscala, Maxi Kleber, Salah Mejri o Waczinsky no tardaron en darle un plus al equipo.

Revalorización

Para calibrar la dificultad del desafío, basta poner el foco en el hueco que dejan los tres jugadores con mayor peso estadístico en el Obradoiro la pasada temporada. Pustovyi, tras un primer año de más dudas que expectativas, empezó a mejorar exponencialmente. Bendzius llegó más hecho, pero se va tras hacerse un sitio en la selección lituana. Ambos estuvieron completaron tres cursos en Sar. Y lo de Thomas fue como el cuponazo.

Hay un denominador común a los tres: en su momento, el Obradoiro fichó potencial. Tan es así, que el pasado ejercicio los salarios de los tres no llegaban, conjuntamente, a los 500.000 euros. En sus nuevos contratos, Thomas y Pustovyi se sitúan en ese umbral, o incluso por encima. Hasta ese punto se han revalorizado. Y el club se ve obligado de nuevo a buscar mirlos blancos.

De las incorporaciones de este verano, solo uno llega con un amplio conocimiento de la ACB e incluso del equipo, Kostas Vasileiadis. Maxime de Zeeuw también es un jugador hecho, pero debutante en la Liga Endesa.

Con los demás, y como tantas veces, el Obradoiro confía en que progresen. Trygvvi Hlinason tiene 20 años, aunque conoce bien la liga. Andreas Obst tiene 22, con experiencia en la Bundesliga. Kendall Stephens (23 años) y Vladimir Brodziansky (24) son rookies, se aprestan a estrenarse en el baloncesto profesional, procedentes de la NCAA. Nick Spires, el más joven de los que siguen en Sar (24), está más rodado.

La suerte del equipo dependerá, en buena medida, del rendimiento que alcance este batallón de veinteañeros.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
13 votos
Comentarios

El Obra destina 1,8 millones al equipo