El juego interior del Obradoiro deja su sello en las ventanas FIBA

Víctor Pérez valora la presencia de los cinco internacionales con sus selecciones


santiago / la voz

La normalidad en los entrenamientos del Monbus Obradoiro está ya restaurada, tras el regreso de los cinco jugadores que han jugado con sus respectivas selecciones. Víctor Pérez, uno de los ayudantes de Moncho Fernández, subraya que tal representación «es motivo de orgullo para el club y un indicador de que las cosas se están haciendo bien. Para ellos, además, es un aliciente y les viene bien para seguir creciendo, al poder participar en encuentros de máxima exigencia».

Concurre que cuatro de esos jugadores, los cuatro pívots, añaden a las sesiones de grupo unas cuantas horas de trabajo individual con Víctor Pérez. El técnico ha estado muy pendiente de ellos en este periplo, al igual que de Bendzius.

Es un gran conocedor de la selección de Ucrania: «Hace tiempo que la sigo, por Artem. En su puesto está también Kratsov. Se reparten los minutos. En el primer partido hizo veinte puntos y trece rebotes, por lo que Pustovyi jugó menos». En el segundo, sin embargo, se equilibró el tiempo en la pista.

A Víctor Pérez no le sorprendió el buen hacer de Spires, clave en la victoria de Suecia frente a Turquía. Contra Ucrania, sin embargo, bajó sus estadísticas: «Ya lo vimos con su selección antes de ficharlo. Es titular en muchas ocasiones y suele jugar en torno a los treinta minutos por partido. En lo poco que pude contactar con él, después de ganarle a Turquía, se le veía muy contento».

El whatsapp facilita esas conexiones, también con jugadores que ya no están, como Rosco Allen, que el viernes jugó con Hungría frente a la selección lituana de Bendzius: «Me comentó que Benji (Bendzius) había sido un jugador importante en un partido muy igualado. Metió dos triples muy valiosos, en los últimos cinco minutos». En el segundo encuentro, frente a Kosovo, entró en combustión, como en la última visita del Real Madrid a Sar. Anotó seis triples sin fallo en un visto y no visto.

Víctor Pérez también estuvo pendiente de Llovet y Radovic, «que ya en la primera vuelta mantuvieron un pique sano». Llovet volvió a llevarse el gato al agua, con una victoria que certificó la presencia de España en la segunda fase de clasificación para el Mundial.

Contacto con exjugadores

Víctor Pérez mantiene el contacto con muchos de los jugadores que pasaron por Sar a lo largo de estas últimas temporadas: «Con los que están en la NBA conecto de vez en cuando. Hace poco hablé con Mejri. Salió una jugada suya, de costa a costa. Estábamos en Oporto. Y le envié una similar de Artem, diciéndole ‘mira, aquí tenemos uno parecido’. No es fácil hablar con continuidad, porque no hay tiempo para todo. Lo mismo pasa con Maxi, Dani Miller, Mario Delas, con muchos. Es bueno no perder ese hilo y ver que ellos también están pendientes del Obradoiro, cuando te comentan que ya saben que ganamos dos o tres partidos seguidos, que nos quedamos cerca de la Copa, etcétera».

El ayudante de Moncho Fernández pone ya el punto de mira en el Fuenlabrada, «un rival que está haciendo gala de un gran nivel defensivo y que tiene mucho talento individual en sus filas. Es también uno de los equipos que puede disponer de un juego interior más perimetral».

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