Una bicefalia bien avenida

Pozas y Sabat se reparten al cincuenta por ciento el timón del Obra

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santiago / la voz

Desde que Moncho Fernández tomase las riendas del Obradoiro nunca habían estado tan repartidos los minutos de juego entre los bases. Pepe Pozas suma 157 minutos, los mismos que Albert Sabat. Uno ha empezado en el cinco inicial en cuatro de los ocho partidos disputados hasta la fecha, y el otro en los otros cuatro.

El equilibrio de este curso contrasta con las diferencias de hace un año, cuando Micky McConnell disputó 815 minutos, Pozas 369 y Cárdenas 134. En la 15/15 McGrath firmó 813, Pozas 480 y Cárdenas 88. Y en campañas pretéritas el reparto queda como sigue: en la 14/15, Rafa Luz 723, Pozas 490 y Cárdenas 184; en la 13/14, Rafa Luz 772, Xanthopoulos 589, Iñaki Sanz 19; en la 12/13, Andrés Rodríguez 718, Rafa Luz 563 y entre Iñaki Sanz y Jorge Sanz 101; y en la 11/12, Andrés Rodríguez 700 y Milt Palacio 650.

De lo que no hay duda es de que ni Pozas ni Sabat son esclavos de las estadísticas porque los dos se sorprenden al saber que llevan exactamente el mismo número de minutos en pista hasta la fecha. Y tampoco hay duda de la buena relación entre ambos. Si una imagen vale más que mil palabras, no hay más que ver el triple definitivo del malagueño en Fuenlabrada y como su compañero es el primero en saltar desde el banquillo.

Pozas tiene una ventaja. Es su cuarta campaña en Sar y sabe lo que quiere Moncho Fernández. No solo lo sabe, sino que lo comparte, tal y como explica Sabat: «Es un baloncesto con muchas cosas, conceptos e ideas. Lo estoy cogiendo, con la ayuda de Pepe, que está muy pendiente de David y de mí. Lo que queremos es que el equipo gane. Hay muy buena química en todos, todos los compañeros son buena gente. Los bases nos llevamos muy bien. Hay sintonía, nos ayudamos. Es mi primer año aquí. Todos ayudan, y Pepe el primero».

Para el capitán, es una filosofía de vida: «Siempre he tenido por bandera que lo primero es el club. En una posición como la de base, acoplarse pronto es muy importante. Llevo cuatro años y conozco muy bien a Moncho. Lo primero es el sacrificio, y saber qué quiere el equipo en cada momento. Seguramente por la forma de fichar del club, el perfil de base anotador no es tan necesario, se prefiere más un base a la antigua usanza. Lo primero es dirigir y saber lo que quiere el entrenador».

Le gusta formar tándem con Sabat: «Llevo jugando contra él un montón de tiempo en LEB y me ha hecho mucha ilusión que haya llegado».

Triples y defensa

Al otrora base del Joventut le está faltando acierto en uno de sus fuertes, el lanzamiento de larga distancia. No se obsesiona: «Intento no pensarlo mucho, no preocuparme demasiado. Lo que me preocupa es que el equipo juegue bien y por eso estoy contento. Cuando quieran entrar, ya entrarán». A Pozas tampoco le preocupa esa mala racha de su compañero: «No es tirador, es metedor. Soy el primero que me pongo de pie cuando lo veo lanzar. Solo falta que se encuentre tan a gusto como en la dirección de juego. Llegará».

Entre tanto, apelan a la defensa. «Es una de nuestras bases -apunta Sabat-. Y habrá partidos en los que meteremos muchos triples, porque tenemos mucha capacidad de tiro desde el exterior». «La defensa necesita tiempo -indica Pozas-. La calidad de este equipo, individualmente hablando, creo que es superior. Para ensamblar la defensa hacen falta más semanas que las de pretemporada, y se está viendo el trabajo».

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