Cesáreo Paleo: «Tiña 15 anos, mandáronme facer o rumbo de Algeciras a Cabo Bojador; engañeime en 10 minutos e partíronme a regla na cabeza; agradecino»
VIVEIRO
Veterano marinero y armador de Celeiro, critica que el exceso de burocracia lastre el futuro de la pesca de bajura
10 mar 2026 . Actualizado a las 18:43 h.Cesáreo Paleo Rivas (Viveiro, 1951) habla con auténtica pasión del Estela y José: el barco de bajura con el que este lobo de mar, que ya relató algunas de sus experiencias vitales a La Voz en diciembre del 2022, logró cumplir parte de sus sueños y que recientemente ha puesto a la venta. «É unha lancha moi mariñeira. Fabricada en fibra. Foi construída no 1998 en Astilleros del Ulla, en Catoira, e saíu para o mar por primeira vez en marzo do 1999», explica sobre una embarcación de artes menores que acaba de poner a la venta, y con la que en su día tomó el relevo del Nuevo Gayán, el barco de madera, también de bajura, del que había sido patrón y armador los «oito ou dez» anos anteriores. Lo había comprado poco después de dejar de trabajar en barcos de altura e incluso de haber tenido «outra lancha nunha sociedade que non fora avante».
«Eran outros tempos. No 1999 andábamos á baixura en Celeiro sobre 20 ou 25 barcos. Seino ben porque daquela estaba de representante da baixura na Cofradía de Pescadores e ía a moitas reunións», recuerda. Hoy en día, quedan apenas media docena de todas aquellas embarcaciones, y la edad media de sus marineros y de sus patrones es elevada por lo general. El relevo escasea.
«Teño contado 34 lanchas rastrexando ó camarón na ría de Viveiro. Habíaas de Celeiro, de Morás, en Xove, de San Cibrao... Había días que cada unha pillaba 20 ou 30 quilos. Os días que menos, 10 ou 12. Éramos un montón e había peixe para todos. Sabías que cando había as riadas era cando máis camarón collías porque a auga doce barría o camarón para abaixo», señala.
Menos burocracia
Por aquel entonces, la burocracia no asfixiaba a los marineros tanto como ahora. «Mentres non a quiten, van acabar co mar», expone Paleo Rivas, y explica que, en la actualidad, cualquier hombre que se quiera enrolar («chavais non encontras ningún», apostilla) debe «facer a Competencia». Una titulación que incluye diversos cursillos relacionados con aspectos tan diferentes como la prevención de riesgos o la natación, entre otros. «Antes pedíanche a libreta e listo, e ías ó mar aprender. Os máis vellos ensinábanlle ós novos. Sempre había xente rara, que non quería ensinar, pero tamén había moita xente boa coa que aprendías moito», evoca, y recuerda con cariño, por ejemplo, a un marinero que en el sur de España le enseñó a trazar rumbos cuando apenas tenía 15 años. «Mandoume facer o rumbo entre Algeciras e o Cabo Bojador, en Marrocos. E traceino ben, pero enganeime en dez minutos e partiume a regla de madeira na cabeza. Pese a todo, estou moi agradecido del porque me ensinou de todo», indica. En esa época, asegura, casi cualquier marinero aprendía a coser aparejos, atar cabos, halar los aparejos o pelar patatas e incluso lavar las ollas en que se cocinaba. «Empezabas de muchacho e ías aprendendo un pouco de todo», señala.
Paleo Rivas subraya que la suya fue también la primera embarcación del puerto de Celeiro que obtuvo el Permex, aunque prácticamente nunca se dedicó al percebe.
Más de 60 años en el mar. Cesáreo Paleo Rivas se embarcó con 14 años. Ahora, con 74, vende su barco.
Ayudas. Cree que la Administración debería dar ayudas a «homes de 40 ou 50 anos» que centren su actividad en el mar antes del retiro, y no a jóvenes. «Deses non vai un», dice.
«O mar é como a terra, que se non o cultivas, morre todo, non produce nada»
Fanecas, pescadillas, sanmartiños, rayas, chocos, melgachos, pulpos, centollas... Estas son solo algunas de las especies que a lo largo del año captura la flota de bajura con base en puertos mariñanos como el Celeiro, de la que todavía forma parte la lancha Estela y José pese a llevar varias semanas parada tras la retirada definitiva de su propietario, Cesáreo Paleo Rivas. Curtido en mil y una experiencias y aventuras en el mar (se embarcó a los 14 años porque su padre firmó la autorización para que le aprobasen la «libreta» de embarque un año antes y con 11 ya echaba una mano en tierra), lamenta que el mar no produzca como antaño. Algo que, en su opinión, es atribuible a diferentes factores.
Cambio climático y vertidos
«Din que a culpa a temos os mariñeiros, que esquilmamos o mar, que acabamos con todo, pero o cambio climático tamén afecta moito. Só hai que ver o que está pasando co polbo. Aquí está case desaparecido, mentres que na costa do Reino Unido hai unha invasión. Ademais, todo o que se verte á ría, como os deterxentes, as lixivias..., afecta. E a cantidade de algas tamén baixou moitísimo nos últimos anos», reflexiona.
En esa línea, Césareo Paleo Rivas considera que la ría de Viveiro, por ejemplo, que otrora fue especialmente rica y productiva en moluscos como la coquina, la almeja o el berberecho, sería «recuperable» para el marisqueo si se cultivase. La última mariscadora, Manuel Rodríguez, se retiró en junio del 2023. «O mar é como a terra, que se non o cultivas, morre todo, non produce nada. Só hai que ver como van os paxariños picar na terra cando alguén planta nela algo. Pois co mar e cos peixes pasa outro tanto», finaliza.