Nacionalistas y populares se enzarzaron a raíz de un ruego por la licitación del contrato de una empresa de servicios energéticos
14 ene 2026 . Actualizado a las 21:00 h.Los tres concejales del BNG abandonaron este miércoles el pleno ordinario celebrado en Viveiro, después de que la portavoz de la formación nacionalista, Iria Cotelo, y la alcaldesa, Mariña Gueimunde, polemizaran en relación con un ruego presentado por el Bloque, relativo a la licitación del contrato de una empresa de servicios energéticos (ESE).
El Bloque, por medio de Seve Salgueiro, recordó que el contrato será de 23 millones en los próximos 15 años, «sendo o máis importante da historia de Viveiro», y criticó que «se entregase o control da licitación a unha empresa sen experiencia no sector, cun historial escuro e fortes vínculos co Partido Popular. Consideramos especialmente grave que incumpriu o seu contrato non facendo unha auditoría enerxética, comprometida na oferta económica, das instalacións de alumeado público exterior». Así, rogó al gobierno municipal que explique los criterios adoptados para contratar a dicha sociedad, y que se convoque una comisión informativa al respecto.
Martín Vale, teniente de alcaldesa y edil de Economía, Facenda e Industria, respondió por su parte que «a situación actual é que a documentación está desde o 17 de decembro no Consello Consultivo, paso que hai que facer antes de sacar á mesa de contratación este servizo. Unha vez teñamos resposta, faremos unha comisión para explicar todo o que vai ir no prego. Estará a empresa que elaborou o documento para que resolva calquera dúbida», agregó. El edil popular precisó que posteriormente habrá un pleno en el que se votará si dicho trámite sale finalmente a concurso, e invitó a los nacionalistas «a, se estades convencidos, acudir á Fiscalía a denunciar que hai un trato de favor, e non escurrir o vulto».
El debate se enquistó en relación a la pertinencia de la presentación de un ruego o una moción para este propósito, dado el tiempo que exigió de la sesión plenaria. Cotelo animó al gobierno a revisar el reglamento municipal y defendió que la fórmula elegida por el Bloque era válida. «Pero con todo o que esbardallaron, nin contestaron ao rogado», afirmó.
Gueimunde cuestionó la capacidad de comprensión de Cotelo, «porque aquí nadie está denegando la celebración de una comisión».
La edil nacionalista le pidió «respeto e non insultar» y la alcaldesa aseguró que «sembráis dudas pero sois cobardes, porque de haber algo ilícito tendríais que acudir a donde tendríais que acudir». En ese momento los nacionalistas se marcharon y Gueimunde dio por zanjado el pleno.