Un mes después, Viveiro vuelve a bajar de los cien casos activos

José Francisco Alonso Quelle
josé alonso VIVEIRO / LA VOZ

VIVEIRO

Imagen de Viveiro este sábado
Imagen de Viveiro este sábado Pepa Losada

Al fin en un balance diario el número de positivos no subió en ningún concello

07 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La batalla contra el covid se libra día a día, con los sanitarios pendientes de la gente enferma y en un ejercicio de responsabilidad por el resto de la ciudadanía para evitar que los contagios se propaguen. Hace un mes, los positivos se desbocaban en Viveiro y el concello se asomaba a la cifra simbólica de los cien casos activos. Semanas después superaría los 260. Ha tenido que pasar todo este tiempo, casi un mes, con restricciones al máximo nivel para revertir la tendencia y para que al fin se haya vuelto a bajar de los cien positivos. Lo confirmó el Sergas en su balance de ayer (con resultados del viernes por la tarde). Viveiro pasó de 103 a 94 casos (hace una semana se contabilizaban 157 y hace dos 266).

Las restricciones funcionan y además de Viveiro se confirma la tendencia de mejoría generalizada en la comarca. Ningún concello empeora sus datos, en el peor de los casos se mantienen estables respecto a 24 horas atrás. En Burela, los positivos descienden de 30 a 25; en Ribadeo, de 23 a 21, y en Foz de 11 a 10. En Xove se mantienen estables en 18, mientras en O Vicedo pasan de 23 a 22. El Concello de Cervo, por tercer día positivo, continúa con 12 personas contagiadas. Tampoco varía la situación en el resto de municipios, con Ourol, Mondoñedo, Lourenzá, O Valadouro, Alfoz, Trabada y A Pontenova con entre uno y nueve casos activos detectados en los últimos siete días, mientras en Barreiros no han aparecido nuevos casos en la útima semana.

María Loureiro: «Estamos satisfechos, pero dentro de la prudencia»

La alcaldesa de Viveiro, María Loureiro, valoró muy positivamente la significativa reducción de casos positivos activos por covid en el municipio, aunque al mismo tiempo quiso lanzar un mensaje de prudencia, llamando a la responsabilidad de la ciudadanía para mantenerse en la misma línea.

«Día a día vamos mejorando y bajando los casos positivos, porque cada vez ya no solo hay altas, que compensan los nuevos casos, sino que también disminuyó notablemente el número de positivos diarios, de ahí la bajada tan importante respecto a la semana pasada. Estamos satisfechos, pero sin bajar la guardia, respetando las restricciones, velando para que se cumplan y apelando a la responsabilidad individual de cada vecino, cuando la gran mayoría están cumpliendo con las medidas establecidas por la Xunta», señaló María Loureiro.

Y añadió: «Evidentemente estamos satisfechos, pero siempre dentro de la prudencia que obliga la situación. Y a seguir en la misma linea».

Presión hospitalaria

Por otro lado, en cuanto a la presión hospitalaria por el covid, en Burela en 24 horas se ha pasado de cinco a cuatro pacientes en planta, mientras dos siguen en la uci. Pese a la que la línea de mejoría de resultados se consolida, las autoridades sanitarias advierten que estamos muy lejos de poder bajar la guardia y apelan a la responsabilidad para cumplir con las restricciones.

Residencia Mirador del Eo, en Ribadeo
Residencia Mirador del Eo, en Ribadeo J.A.

La residencia Mirador del Eo, donde vivía el primer fallecido por covid-19 en A Mariña: «No hemos vuelto a tener más positivos»

Celestino Fernández, de 85 años, fue la primera víctima por covid en A Mariña. El 23 de marzo trascendía su muerte, ocurrida en el hospital de Burela por coronavirus, aunque había ingresado por una hinchazón en una pierna. Celestino Fernández era usuario de la vivienda comunitaria para personas mayores Mirador del Eo, en Ribadeo. Con él se contagió otra residente y una trabajadora, que superaron la enfermedad. Entonces el covid era mucho más desconocido que ahora y se aplicaron protocolos que hasta el momento no se habían adoptado en A Mariña. «Desde aquel marzo fatal no hemos tenido más casos, ni en la segunda ni en la tercera ola», explican desde la dirección del Mirador del Eo. Poco a poco, las viviendas comunitarias recobraron la normalidad, «relativa, a la que obliga el covid, cumpliendo todas las normas que se van imponiendo en cada momento», explican. Y con la normalidad volvió la plena ocupación y la lista de espera.

«En este momento estamos todos vacunados. Ya nos pusieron las dos dosis y ahora hay que esperar a que se cumplan los diez días, cuando comienza la inmunidad, aunque la vacuna no es garantía absoluta de que no vayas a enfermar. Eso sí, aquí no le dejamos entrar ni al de la máquina de café, como es lógico, porque está prohibido», añaden.

«En la actualidad tenemos todo ocupado y lista de espera. Durante la primera ola sí que hubo algunas personas que tenían pensado venir a una residencia y optaron por retrasarlo, hasta ver cómo evolucionaba el covid. Pero fueron muy pocas. Y ahora siguen llamando», añaden. «Lo que vivimos fue una situación complicada, porque se sabía muy poco del covid, pero aislamos a todos los residentes, aplicando los protocolos, y fue bien. El covid nos ha cambiado la forma de trabajar, sí, pero ahora ya estamos adaptados a esta nueva normalidad».