Carta abierta a la presidenta del Centro Comercial Histórico de Viveiro

Misiva de Ánxel V. Iglesias, socio y expresidente del CCHV


Señora presidenta:

No puede imaginarse la tristeza que me produce tener que hacer pública esta carta, después de cansarme de verla a usted aireando los problemas de nuestro colectivo en los medios de comunicación, ya que es indudable que ninguno de estos medios es el foro adecuado donde discutir nuestros asuntos, pero es que además es especialmente grave que nos haya despachado a los socios con una simple carta en la que nos anunciaba su dimisión, para posteriormente cocinar la epístola añadiendo otro contenido diferente lleno de odio, rencor y falsedades con el fin de, ya sin pasar por los socios, hacer pública una nota de prensa absolutamente deshonesta.

Desgraciadamente no hay espacio en estas páginas, ni creo que lo hubiera en varios periódicos, para demostrar la manipulación de los hechos que usted hace. Por eso, me gustaría que tuviese la valentía de convocar una Asamblea General Extraordinaria, dando voz a los asociados, a los que por motivos evidentes quiere silenciar, ya que ese sí es el foro adecuado para discutir entre nosotros. Pero como estoy seguro de que buscará mil excusas para no convocarla, quisiera desde estas líneas invitarla, incluso retarla, a debatir públicamente conmigo en el lugar que a usted le parezca oportuno, en el que se encuentre más cómoda y, por supuesto, más segura en lo que a contagios de virus se refiere. Me da igual que sea en la redacción de un periódico, en el estudio de alguna radio, a través de videoconferencia o donde quiera. Espero impaciente su citación para poder explicarle a la gente la otra versión, esa que usted esconde, ya que sabe perfectamente que no dimite por lo que dice dimitir, sino que lo hace porque está enfrentada a sus socios, los cuales ya no soportábamos más su despotismo y que, al contrario de lo que usted afirma, estamos más unidos que nunca, pero en su contra. Si le preocupara defender su dignidad, mantenerla intacta, usted hubiera dimitido inmediatamente después de las últimas elecciones locales, cuando se hizo oficial la derrota de la candidatura que usted defendió de forma militante, y casi militar, durante toda la campaña electoral, politizando la asociación hasta límites absolutamente inadmisibles. Pero ahí la dignidad no le daba como ahora golpecitos en el pecho y su conciencia se mantuvo inquebrantable. Una auténtica lástima.

No obstante, ya que se niega (y negará) a rendir cuentas ante sus socios y airea despechada sus lamentos por los medios de comunicación, no quiero esperar más para afearle el papel que está desempeñando, intentando desprestigiar diariamente a sus compañeros y tratando con desprecio a los socios a los que se debe, atacándonos ferozmente ya no a nosotros, sino a nuestro medio de vida. Se la ve feliz y contenta retozando en el barro, aunque lo que está haciendo es imperdonable.

No se puede criticar públicamente a los comerciantes desde la presidencia de su propia asociación comercial, y para colmo hacerlo por el terrible delito de querer, cumpliendo escrupulosamente con todos los protocolos sanitarios, dinamizar un poco sus precarias economías. Si todo el mundo fuera como usted desde luego que no nos iba a matar el Covid, pero nos mataría el hambre con toda seguridad. Diga quiénes son esos asesores médicos o científicos que tiene su directiva y que al parecer son más doctos, fiables e ilustrados que los de la propia Xunta de Galicia. Díganos sus nombres o admita de una vez que lo que realmente sucedió aquel día es que usted fue más papista que el Papa y suspendió (o pospuso sine die, me da igual) una campaña cuando nadie le obligaba a hacerlo, simplemente porque usted no la quería y la iba a hacer solo porque la Asamblea le obligó (si algo hizo excepcionalmente durante su mandato fue precisamente perder las votaciones). Lo que nunca fue capaz de entender es que usted representaba a un conjunto y que todo cargo, hasta uno insignificante como el suyo, debe de ser absolutamente receptivo a las opiniones de la mayoría, ya que lo contrario a la democracia tiene un nombre: dictadura.

Nosotros pudimos estar o no equivocados, eso es discutible, y si acepta debatir conmigo intentaré explicarle (y razonarle) nuestro proceder con toda la educación del mundo. Pero usted ha falseado conscientemente la realidad de lo sucedido (cosa que también demostraré) y ha sobrepasado una línea que nunca jamás puede sobrepasarse. Porque usted intentó imputarles a casi cuarenta tiendas los contagios de coronavirus de ese fin de semana, incluso los posibles muertos que pudieran darse después, cosa que afortunadamente no pudo hacer porque, una vez más, se demostró que estaba totalmente equivocada.

Es sorprendente que viese un elevadísimo riesgo de contagio en la campaña comercial (la que canceló en principio, recuerde, porque no iba a venir gente) y se le olvidara ese mismo día cancelar el Juepeo cuando la Xunta sí veía riesgo en los bares (hasta el punto de cerrarlos todos al día siguiente), o que tampoco viese problema alguno en convocar, como siempre tarde, una manifestación de apoyo a la hostelería a la que no se sumó la otra asociación de comerciantes local porque, aunque apoyaban al colectivo y el 100% de sus reivindicaciones, no les parecía prudente aglutinar a tanta gente en ese momento concreto. Como muy sorprendente es que usted, que cierra todos los sábados por la tarde, fuese a abrir justo la tarde del sábado del shopping ¿está de broma? ¿No había tanto riesgo?

En resumen, convoque a la Asamblea de una vez, dé la cara ante sus socios dándoles la voz que les corresponde por derecho, defienda sus cuentas de gastos, si puede, y antes de andar por las ondas de radio invitándonos a los demás a coger la directiva explique con pelos y señales el estado de cuentas de la asociación, que no lo sabemos y todo parece indicar que no ha dejado ni un euro del presupuesto más elevado de los últimos 15 años. Y si las cuentas cuadran y ha dejado algo más que cenizas ya tendremos tiempo de hablar de sucesiones, no antes ¿no le parece? Y después, una vez que haya cumplido con todas y cada una de sus responsabilidades (ésas de las que pretende desentenderse), ya puede usted marcharse tranquila y a poder ser sin hacer más ruido porque ya ha hecho bastante. Y a partir de entonces, con toda sinceridad y sin rencores, le deseo lo mejor: salud, dinero y mucho amor.

Ánxel V. Iglesias es socio y expresidente del Centro Comercial Histórico de Viveiro.

Comunicado da xunta directiva do Centro Comercial Histórico de Viveiro pola súa dimisión

A xunta directiva saínte do CCHV.

O motivo é a organización paralela por un grupo de socios, sen o consentimento da directiva, dunha das campañas máis importantes do ano, o Shopping Weekend

A directiva do Centro Comercial Histórico de Viveiro (CCHV) anuncia a demisión irrevocable dos seis integrantes da xunta presidida por Dolores Pérez Santos. A demisión en bloque farase efectiva a partir do día 1 de decembro. O prazo para a presentación de candidaturas -cunha duración de sete días- está aberto.

   O motivo da demisión é a organización paralela por un grupo de socios, sen o consentimento da directiva, dunha das campañas máis importantes do ano, o Shopping Weekend, nos días 6 e 7 de novembro, recén decretado o peche perimetral e da hostalería no concello de Viveiro, cunha situación epidemiolóxica de alerta vermella.

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