El acuerdo de crear una residencia para personas con discapacidad en Viveiro aún no pasó del papel en veintiún meses

Iniciativa parlamentaria del PP para que la Xunta le pida al Estado que ceda el antiguo colegio de Celeiro, donde se reubicaría la Escola de Idiomas, dejándole el espacio que precisa Aspanane

Políticos se hicieron una foto de familia ante el antiguo colegio de Celeiro con usuarios, personal y directivos de Aspanane, el 2 de marzo del año pasado, cuando rubricaron el acuerdo entre el Concello, la Deputación y la Xunta
Políticos se hicieron una foto de familia ante el antiguo colegio de Celeiro con usuarios, personal y directivos de Aspanane, el 2 de marzo del año pasado, cuando rubricaron el acuerdo entre el Concello, la Deputación y la Xunta

viveiro / La voz

A dos meses de las elecciones generales y a casi tres de las municipales del año pasado, Concello de Viveiro, Deputación de Lugo y Xunta de Galicia aparcaron sus diferencias y, en pro del interés social, acordaron cooperar con Aspanane (Asociación de Pais e Nais de Persoas con Discapacidade Intelectual) para completar sus instalaciones en Viveiro con una residencia que evitaría separar a esos ciudadanos de su entorno social y emocional cuando sus familias falten. Era el 2 de marzo del 2019 y representantes del Concello, la Deputación y la Xunta retrataron para la posteridad su pacto fotografiándose con usuarios, personal y directivos de Aspanane. Veintiún meses después, el acuerdo todavía no ha pasado del papel.

Que todavía sigue parado lo recordó en agosto el PP viveirense, hace unos días el BNG, que se interesó en el pleno del martes por el tema, y este miércoles otra vez el PP. Por lo que ha trascendido públicamente, casi todo sigue prácticamente igual.

La hoja de ruta

Para que Aspanane pueda ampliar su actual sede en Celeiro y crear la residencia primero ha de trasladarse la Escola Oficial de Idiomas de Viveiro. Hay acuerdo en reubicarla, previa adaptación del edificio, en el antiguo colegio de Celeiro. Ese inmueble pertenece a la Seguridad Social, que debe cederlo. Cuando lo haga oficialmente, Concello, Deputación y Xunta aceptaron repartirse los alrededor de 525.000 euros que se estiman necesarios para usarlo como escuela de idiomas.

Y en cuanto se trasladase Aspanane ya dispondría de espacio para crear la residencia para personas con discapacidad intelectual, pero todavía habría que lograr financiación para montarla y equiparla.

Esa es la hoja de ruta, pero, por lo que dicen los diputados populares autonómicos Elena Candia, José Manuel Balseiro y Daniel Vega, el Estado no le ha contestado a la Xunta, que a principios de año «se interesou pola cesión ou doazón dos terreos e deste inmoble» para ubicar allí la escuela de idiomas. A través de un comunicado, aseguran que el Concello se había «comprometido a intermediar diante da Tesourería Xeral da Seguridade social para facilitar a súa cesión».

Candia, Balseiro y Vega, acompañados de Óscar Rodríguez, líder del PP en Viveiro, le presentaron a la directiva de Aspanane una proposición no de ley con la que los populares intentan que la Xunta se dirija al Estado «para que acorde a cesión ou doazón, á maior brevidade», del antiguo colegio de Celeiro.

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