Viveiro habilita dos salas para valorar a posibles contagiados de COVID-19

«Lo pasaremos mal, pero volveremos a la normalidad», afirma el jefe del centro de salud


viveiro / la voz

Cualquier paciente que en este momento entre por la puerta del centro de salud de Viveiro con problemas respiratorios y fiebre recibirá de inmediato una mascarilla y será llevado a una de las dos salas que se han habilitado en el centro para valorar a posibles contagiados de coronavirus. Los facultativos que accedan a esas dos habitaciones para explorar y valorar los casos «sospechosos» vestirán EPIs (equipos de protección individual), como explicó el viernes a media tarde el jefe de servicio de Atención Primaria de Viveiro, José Manuel Moreno, del que forman parte los ambulatorios de Viveiro, O Vicedo y Ourol. Una zona en la que, en comparación con otras, entonces se habían detectado «pocos casos» de personas infectadas por el COVID-19. En aquel momento, dijo, en esta área se habían diagnosticado dos positivos -uno estaba ingresado en el Hospital Público da Mariña y otro aislado en su domicilio-. Al menos otros tres sospechosos de padecer la enfermedad habían dado negativo.

Quedarse en casa y lavarse a menudo las manos con agua y jabón son las principales recomendaciones de un médico que acumula 43 años de experiencia: 11 como facultativo en O Vicedo y 32 en Viveiro. «Hemos pasado por situaciones malas, pero como esta emergencia ninguna, la verdad», reconoce Moreno, que a la vez envía un mensaje esperanzador a la población mariñana. «Lo vamos a pasar mal en las próximas semanas, pero volveremos a la normalidad poquito a poco», manifestó, antes de señalar que por ahora el sistema sanitario está respondiendo con garantías. Eso sí, indicó, es imprescindible respetar a rajatabla las indicaciones, casi órdenes, de las autoridades con respecto al confinamiento, y extremar la higiene. «En lugar de lavarnos las manos una vez, hay que lavárselas cinco, y sobre todo, ante la sospecha de haber tocado algo que pudiese estar infectado, hay que lavárselas otra vez», apunta. El agua con jabón es lo más eficaz, pero las soluciones hidro alcohólicas e incluso dos o tres gotas de lejía rebajadas en mucha agua podrían ser otra opción.

A dos metros de distancia

También es bueno mantener una distancia mínima de dos metros con cualquier interlocutor y evitar en lo posible tocar la cara con las manos. «Creo que las medidas que se están tomando, aunque siga aumentando el número de casos en los próximos días, van a permitir controlar esta emergencia», auguró.

Insiste en dos consejos: quedarse en casa y lavarse a menudo las manos con agua y jabón

«Estamos con más ansiedad, muy alerta a cualquier caso que nos venga»Varios centros de salud cerrarán para centralizar las consultas

Desde antes de las ocho de la mañana hasta pasadas las tres de la tarde, y tras un breve alto para comer, de vuelta al centro de salud de Viveiro para continuar trabajando. A grandes rasgos esa fue la jornada laboral que vivió el viernes el médico José Manuel Moreno, y por lo que contó ese día ese ritmo se ha convertido en habitual desde que empezó la emergencia sanitaria derivada del coronavirus. «Lo vamos llevando, pero estamos con más ansiedad, muy alerta a cualquier cosa que nos venga, tenemos más estrés», indicó, antes de reconocer que antes de esta situación pasaba en su casa menos tiempo que ahora. «Antes me escapaba -bromeó-. Ahora, si no tengo que realizar algo que sea imprescindible no salgo de casa».

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