«Xunqueira segue en perigo porque despois de limpar o río trala riada xa non volveron»

En el barrio de Viveiro arrasado hace dos meses por una riada

;
«Xunqueira segue en perigo porque despois de limpar o río trala riada xa non volveron» Los vecinos reclaman actuaciones en el entorno del cauce a los dos meses de la riada en la que murió una mujer

Viveiro / La Voz

Las aguas del río Xunqueira corren estos días con fuerza, limpias y cristalinas directas a fundirse con la desembocadura del Landro en la ría de Viveiro. Salvo por el mal estado que presentan sus orillas, que continúan destrozadas en numerosos puntos, y las grandes piedras que sobresalen en distintos tramos del cauce después de haber sido arrastradas por la corriente, poca gente podría imaginar que hace dos meses este regato protagonizó en cuestión de minutos una crecida tan brutal como inesperada que se llevó por delante la vida de una vecina y arrasó coches, motos, terrenos, muros, garajes, viviendas, cuadras con animales...: todo lo que encontró a su paso. «Xunqueira segue en perigo porque despois de limpar o río trala riada xa non volveron. Hai semanas que non veñen facer nada!», critica Dolores Yáñez, una vecina que tardará en olvidar lo ocurrido el pasado 18 de noviembre por la noche, cuando las lluvias torrenciales -en apenas dos horas cayeron 80 litros de agua por metro cuadrado- se aliaron con la falta de limpieza río arriba -en el cauce había grandes cantidades de maleza y árboles- para crear una sucesión de presas naturales que al romper desencadenaron la tragedia.

En la mañana del 19 de noviembre, el barrio viveirense se situó en el primer plano informativo de periódicos, televisiones, radios y portales digitales de todo el país debido a la magnitud de la riada. Periodistas y políticos se mezclaron durante varias jornadas con operarios, máquinas y excavadoras, y aunque el primer grupo abandonó el lugar pronto, los segundos continuaron con los trabajos durante varias semanas más.

«O Concello de Viveiro, dentro do que pode, está empeñado en amañar os danos e axudar á xente, pero neste momento hai unha prioridade e hai que tocar a todas as portas que faga falta ou ir a Santiago cantas veces sexa necesario porque hai xente que segue sen poder vivir na súa casa e o río é cousa de Augas de Galicia», expone Orlando Expósito, uno de los vecinos que llevaba años denunciando ante organismos oficiales la falta de limpieza del cauce.

Sueña con volver a su casa

Una de las vecinas que no ha podido regresar a su casa todavía es María Iglesias, hija de la fallecida. Ella logró salvar la vida al ser rescatada por los bomberos a través del tejado. Con mucho dolor contenido y una sensatez que descoloca, María confiesa que su sueño ahora es regresar al que ha sido su hogar desde que tenía dos años -ahora tiene 40-, y en el que su madre, que era una persona muy apreciada en Xunqueira, sacó adelante a sus siete hijos. Por eso regresa casi a diario para «estar encima» de las reparaciones que necesita el interior del inmueble, cuya planta baja resultó muy dañada.

«O que lle pido ás administracións é que nos fagan un muro xunto ao río como o que había ata hai uns dez anos porque agora as casas están totalmente desprotexidas», explicó el viernes junto a los grandes bloques de piedra colocados junto al cauce en la última rehabilitación del barrio, hace una década aproximadamente. Varios fueron arrastrados por la riada. «Eran e son un perigo porque están separados entre si varios centímetros e pódese colar un neno polo medio deles», relata María, que en sus cuatro décadas de vida ha sido testigo de muchas crecidas del río, pero ninguna como la de noviembre. «Outras veces entrara auga na casa, pero unha cuarta máis ou menos», recuerda, antes de agradecer la ayuda y el apoyo que le han brindado, además de familiares, amigos y vecinos, el Concello de Viveiro y Cáritas; esta última organización es dueña del piso en el que se aloja mientras no puede regresar a su casa. María también quiere expresar su gratitud a toda la gente de Ourol, donde trabaja en el bar Casa Balsa. «A xente portouse moi ben», reconoce.

«Que nos fagan un muro como o que había antes porque as casas están totalmente desprotexidas»

Desde el minuto uno el Concello habilitó una oficina de atención a los afectados para tramitar posibles ayudas, y la Delegación del Gobierno comprometió su apoyo. Algunos vecinos han empezado a cobrar indemnizaciones por los bienes que tenían asegurados, pero otros muchos siguen a la espera del consorcio de seguros o de las ayudas estatales que han solicitado. Otros, en cambio, tendrán que pagar con su bolsillo bienes que, o no tenían asegurados, o no estaban convenientemente cubiertos.

Caminos destrozados y fuentes

«Tiven moita perda: dous conxeladores, a caldeira da calefacción, un tractor, mobles, galiñas... Aquel día os coches viñan no aire!», contó un vecino octogenario observando el trabajo de Javier, Jorge y Florín, tres albañiles que llevan más de una semana arreglando un gran muro de piedra que reventó la riada. La parcela que cierra está junto al convento de Valdeflores, cuya planta baja también continúa inhabitable. A esto se suman, entre otros muchos, un camino público destrozado, una carretera a punto de desmoronarse en la que algunas vallas y precintos han caído al río, o un manantial de agua potable muy apreciado por la gente que vive en la zona y al que todavía es imposible acceder.

«Cando me levanto e abro a ventana aínda teño a impresión de estar vendo todo o que pasou aquela noite»

Otro vecino muy afectado es Manuel Docal, que el 18-N tuvo que escapar por una ventana cuando en unos segundos el río entró en su salón superando de largo el metro y medio de altura. La crecida le destrozó varias casas y cabañas, además de un coche, y generó unas pérdidas difíciles de cuantificar. «Cando abrín a porta da casa, saían troitas e anguías!», explicó en su día con asombro. Para conseguir que su hogar vuelva a ser habitable ha tenido ayuda de familiares y operarios facilitados por el Concello.

«Se non a amañan, a pista de saída destas casas vaise afundir porque non ten protección ningunha»

La directora de Augas de Galicia viajó a Viveiro a mediados de mes para informar a la alcaldesa, María Loureiro, de las actuaciones llevadas a cabo y de la puesta en marcha de un estudio hidrográfico que servirá como guía a «tener en cuenta y valorar» de cara a una reconstrucción que Xunqueira sigue esperando. «Pero non hai de que preocuparse porque desde a Xunta dixeron que algo así non vai volver pasar en 500 anos!», ironiza un vecino.

 

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
8 votos
Comentarios

«Xunqueira segue en perigo porque despois de limpar o río trala riada xa non volveron»