Ribadeo jubilará 15 kilómetros de tuberías de fibrocemento con la mayor inversión hidráulica de su historia
RIBADEO
El próximo día 21 comenzará la obra para sustituir la obsoleta y vieja traída, de 40 años de antigüedad, que presenta habituales roturas y tiene al Concello en riesgo de quedar sin suministro
08 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El próximo día 21 (esa es la fecha notificada al Concello de Ribadeo, según la información facilitada por el alcalde, Dani Vega) comenzará a ejecutarse una obra fundamental para el presente y futuro del municipio, una actuación poco visible y probablemente poco rentable a efectos electorales, pero que resulta vital para el Concello y que se venía demandando desde hace décadas: la sustitución de la obsoleta traída de aguas de Ribadeo, construida hace cuarenta años, con 15 kilómetros de cañerías de fibrocemento. La traída registra habituales roturas que si pasan desapercibidas a la población es por la capacidad de los depósitos de agua, pero que suponen una amenaza constante de dejar a Ribadeo sin suministro en momentos puntuales, algo que si bien no ha ocurrido sí es una posibilidad real, a tenor de las manifestaciones de personal técnico y del actual y el anterior alcalde de Ribadeo.
El expediente oficial de licitación de Augas de Galicia, tramitado bajo la referencia AUG-2025-0128 con un presupuesto de licitación de cerca de 7,5 millones de euros, detalla la complejidad de la obra. Con un plazo de ejecución de 15 meses, la actuación principal consiste en instalar una nueva conducción de fundición dúctil de 350 milímetros de diámetro a lo largo de un trazado de 15 kilómetros. Esta nueva red conectará el depósito de Vilarbetote, en el municipio de Trabada, con el depósito de Loureiro, situado en Ove (Ribadeo), en paralelo a la vieja canalización de fibrocemento.
La renovación no solo blindará el agua para el casco urbano ribadense, sino que en el futuro podrá dar servicio también a los vecinos de dos parroquias de Trabada. El alcalde de Ribadeo, Dani Vega, viene insistiendo en que el problema nunca ha sido el recurso hídrico, sino la infraestructura: «Auga temos, pero o que falla é o conduto».
La obra se aprovechará además para generar valor añadido en el territorio. El proyecto de Augas de Galicia contempla recuperar unos cinco kilómetros de la antigua vía del tren minero para transformarlos en una senda peatonal verde, conectando con la zona del molino de As Aceas y el tramo de kilómetro y medio que ya se está ejecutando. El proyecto de la traída incluye también colocar una pasarela peatonal sobre el río Grande.
La obra será financiada en su mayoría por la Xunta de Galicia, que aportará el 80 % del presupuesto total (cofinanciado con fondos europeos FEDER del programa Galicia 2021-2027), mientras que el Concello de Ribadeo tenía el compromiso de asumir el 20% restante y el de Trabada poner a disposición los terrenos, como así hizo.
A la licitación de la obra se presentaron ocho empresas, siendo finalmente adjudicada a la unión temporal de empresas Espina Obras Hidráulicas y Construcciones Leonardo Miguélez por 7.120.850 euros, IVA incluido, lo que supone una rebaja de 350.000 euros respecto al presupuesto de licitación, firmándose un plazo de ejecución de 15 meses.