El karaoke de Ribadeo, uno de los pocos en Lugo y Asturias, se traspasa «funcionando a pleno rendimiento»

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Sergio de la Iglesia abrió hace año y medio El Triciclo de Noah y se declara satisfecho con la experiencia y la rentabilidad, pero ahora, por problemas de salud, busca a alguien que coja el relevo

06 dic 2023 . Actualizado a las 19:04 h.

Hace año y medio, Sergio de la Iglesia abría en Ribadeo «El Triciclo de Noah», uno de los pocos negocios concebidos exclusivamente como karaoke en la provincia de Lugo y Asturias. Vivía en Madrid, veraneaba en A Mariña y por circunstancias personales decidió trasladarse a la costa: «Miré el mercado y solo había karaoke en Gijón y Oviedo, y en Lugo uno que abre los jueves. Pensé que era una buena opción de negocio, del que yo tenía ya amplia experiencia, de más de 20 años. Y fue un acierto».

Así abrió El Triciclo de Noah, en la avenida de Galicia: «Empecé con toda la ilusión del mundo, pero por un problema de salud me veo obligado a dejarlo. La opción es ponerlo en manos de alguien, pero no es fácil encontrar a una persona para ello, y siempre es un riesgo, porque yo tengo muy clara la idea de lo que quiero: un local para un público de 25 a 70 años, donde pasarlo bien, en el mejor ambiente. Prefiero cerrar antes de hora y perder de vender, a que haya un problema con algún cliente. La otra opción es traspasarlo. Ya han contactado conmigo personas interesadas», explica.

El local funciona. «El sábado se llenó. Un karaoke es rentable. De hecho, mi intención original era montar el de Ribadeo, y una vez puesto en marcha funcionando, abrir otro en otra localidad. Pero no hay mucha gente que quiera trabajar en la noche». El Triciclo de Noah abre de 22.00 a 3.30.

«Este negocio tiene su público, gente a la que le gusta cantar en karaokes y que va a propósito a donde sabe que hay uno. Me he encontrado con clientes de Albacete, Madrid, Salamanca... que estaban por A Mariña, supieron del karaoke y vinieron a propósito», comenta.

Aunque inicialmente montó un escenario, al final se decantó por otra fórmula. Dispone de micrófonos inalámbricos que da a los clientes, de modo que si bien hay un lugar, limitado por sofás, más específico para cantar, los que se animan lo hacen también desde la barra o desde los lugares en donde se encuentran consumiendo. «Los clásicos son Resistiré, del Dúo Dinámico; Noelia o Un beso y una flor, de Nino Bravo; Víctor Manuel... También se piden mucho las canciones de los 80 y 90: Alaska, El último de la Fila. Y la juventud va más por otros estilos, como el reguetón. Va por edades, pero hay clásicos que nunca fallan».

El Triciclo de Noah ejerce como pub. Sergio de la Iglesia pincha música y cuando alguien pide cantar, se da paso al karaoke: «Una parte es diversión, pero también hay gente que canta muy bien, que podrían ser solistas de orquesta sin problema. ¿Piques entre ellos? Siempre encuentras al que le gusta sobresalir, pero eso es normal. Hay quien me pide que le quite el micrófono a alguno, porque canta mal. Pero un karaoke no funciona así, tiene que haber de todo. Y es muy satisfactorio ver a la gente divirtiéndose».

El propio Sergio de la Iglesia es un habitual cantando: «Llevo muchos años haciéndolo. Hay a quien le da vergüenza y si veo que la cosa está parada, empiezo yo. ¿Mi favorita? Nessun Dorma, de Pavarotti, pero también Luis Miguel, Sabina... En un karaoke hay de todo y para todos. Por eso tiene su público, y siempre funcionará».