Dos inmigrantes dan una nueva vida al Círculo Habanero de A Devesa 100 años después y abren un bar-restaurante

José Francisco Alonso Quelle
José alonso RIBADEO / LA VOZ

RIBADEO

Quieren convertir el histórico inmueble en un referente social, artístico y cultural

01 dic 2022 . Actualizado a las 20:17 h.

En otro de esos giros que depara la vida, el Círculo Habanero de A Devesa, en Ribadeo, el edificio indiano construido con la aportación de los emigrantes ribadenses en Cuba, se dispone a iniciar una nueva etapa cuando cumple un siglo de vida, con una familia de inmigrantes, nacidos en Venezuela que se van a poner al frente del bar, que llevaba tiempo cerrado, y tratar de darle vida a unas instalaciones que esperan convertir en un referente y punto de encuentro, programando actividades artísticas y culturales.

La iniciativa es del matrimonio que forman Lorent Saleh y su esposa Gabriela, asentados desde hace un par de años en Cedofeita (Ribadeo). Tienen tres hijos, los tres nacidos en España, la menor, Julieta, ya en Ribadeo. Lorent Saleh, premio Sajarov del Parlamento Europeo por su lucha por los derechos humanos, está vinculado a la institución europea, lo que le obliga a viajar a menudo. Pero afronta este reto con entusiasmo: «Me atrae mucho. Creo que la oferta cultural se puede dinamizar y la carga histórica que tiene este lugar le confiere un gran potencial», señaló.

Según recogió Martín Fernández en un artículo en su sección dominical en La Voz de Galicia, Memoria de Mariñáns, el Círculo Habanero de A Devesa fue la primera sociedad gallega de adscripción parroquial que hubo en Cuba. Años después, en 1908, nació Hijos de Santa Eulalia de A Devesa, fundada por Bernardo Moreda Debén, hermano del tabaquero Pedro Moreda Debén, y otros. Y el 31 de diciembre de 1911 se creó una tercera asociación, Hijos de La Devesa, denominada más tarde Círculo Habanero de Naturales de A Devesa y, al final, Círculo Habanero, Sociedad de Instrucción y Recreo de Hijos de La Devesa. Esta última entidad, que hoy dirige Manuel Fernández Fra, es la que gestiona el Círculo Habanero, que este año cumple un siglo. Fue centro social, de recreo y cultural, y escuela gratuita para niños y niñas. 

El bar abrirá mañana

Durante un siglo, con altibajos, ha tenido una gran influencia y en la actualidad cuenta con unos 150 socios. Pero A Devesa tampoco se libró del abandono de las zonas rurales y cierres de negocios. El Círculo Habanero, que tenía un bar que era un punto de encuentro, echó el candado, sin nadie dispuesto a atenderlo.

Ahora un matrimonio inmigrante asume el reto. «Saber de la cultura indiana fue una enorme sorpresa para nosotros. Conocimos a la directiva del Círculo Habanero y es un honor incorporarnos y aportar nuestro grado de arena. Pretendemos hacer de este lugar un referente cultural, donde se puedan acercar artistas a expresarse en una apuesta por la divulgación de la cultura latina y la local, por un mestizaje», apuntó Lorent Saleh. De hecho, mañana viernes será la inauguración, con cantos de taberna, a partir de las ocho de la tarde. Actuarán «Os do clarete».

Conscientes de las dificultades que entraña sacar adelante un negocio de estas características, y más en una zona rural alejada de los cascos urbanos, van a explorar diferentes posibilidades. Así, Gabriela explica que adecuarán el lugar para que, en particular los fines de semana, sea ideal para que acudan las familias con sus hijos. También atenderán la biblioteca del Círculo Habanero, se baraja organizar cursos de yoga, jornadas para divulgar la gastronomía de América y Galicia, y aprovechar las nuevas tecnologías, como un espacio para trabajar sirviéndose de Internet. En la planta baja, aprovechando el escenario, se organizarán actuaciones, teatro, música. En definitiva, se trata de hacer, dicen, un espacio abierto a la cultura y el arte y, sobre todo, a la gente. Abrirá diariamente, de diez de la mañana a once de la noche. Y Lorent ya avanza: «Varios amigos y artistas de Madrid van a pasar por acá pronto».