«En el portal había humo y olía a goma, llamé a los timbres de los pisos y al 112»

El incendio en un edificio de Ribadeo obligó a pernoctar fuera de casa a tres vecinos


ribadeo / la voz

El incendio registrado en el cuadro de contadores de un edificio que da a la Praza da Música y a la calle Buenos Aires, en el centro de Ribadeo, obligó a desalojar a los inquilinos del mismo, los del portal 4, pero también a los residentes en el bloque anexo, según confirmaron los bomberos del parque de Barreiros que el jueves por la noche invirtieron varias horas en sofocar y controlar el fuego, además de realizar tareas de ventilación. Aconsejaron a tres residentes del inmueble en el que se originó el fuego que no pernoctaran en sus viviendas porque la intensa humareda y los gases que se desprendieron tras arder el cuadro del portal alcanzó los pasillos y espacios comunes, entre otras dependencias.

Cuando los bomberos concluyeron su tarea, sobre la una de la madrugada, el edificio fue precintado. En el exterior se podían ver anteanoche restos de los daños causados por el fuego y el humo. Los tres vecinos que residen habitualmente en dos de las viviendas del portal 4 tuvieron que buscar por sus medios un alojamiento alternativo para pasar la noche, como fue el caso de Manuel Pérez, que recurrió a una pensión.

«Volvía de pasear al perro»

A primera hora de la mañana del viernes Manuel relataba los momentos vividos el jueves por la noche. Él dio la voz de alerta en torno a las 22 horas, cuando volvía de pasear el perro. «Había humo en el portal y olía muy fuerte, como a goma quemada. Llamé a todos los timbres de los pisos y al 112. Toqué la puerta de los contadores y estaba muy caliente. Me salió el 112 Asturias, me pasaron con el de Galicia y después con los bomberos», explica el ribadense que asegura que en su bloque solo dos pisos están habitados de forma habitual. En el otro residía, al parecer, una madre y su hija. «La suerte fue que salí antes a pasear al perro y me encontré con el fuerte olor a quemado», explica Manuel. Durante la mañana de ayer, este vecino se pasó por el Concello y consultó el caso con el gestor de su comunidad y con la agencia del seguro. Cree que aún tardará días en poder regresar a su casa y no oculta su malestar por la falta de ayuda: «El ‘necesitas algo’ no lo escuché, ni del Concello ni de nadie», lamentaba ayer.

Desde el 112 Galicia alertaron a los bomberos de Barreiros, a la Guardia Civil y a Protección Civil, además de informar al personal de la empresa de suministro de electricidad. El alcalde ribadense Fernando Suárez también se desplazó al lugar del incendio poco después de registrarse. Aseguró que acababan de salir de un pleno y que el despliegue de medios de emergencias en la zona -el edificio afectado está próximo a la casa consistorial- les inquietó. El alcalde avisó al electricista y colaboró en varias gestiones, según explicó ayer.

«También se sacó a la gente del bloque de al lado porque el aire llevaba el humo hacia él»

Hasta el lugar también se desplazó un electricista para proceder a cortar el suministro eléctrico, explicaron desde el cuerpo de bomberos de Barreiros, indicando que esta medida es obligada para evitar riesgos y que el fuego se pueda volver a reavivar.

«Nosotros en un primer momento trabajamos para contener el incendio hasta que llegó el electricista», explicaron, a la vez que indicaron que la evacuación de los residentes se adoptó como medida preventiva para evitar males mayores, apuntó Fernando García, sargento de los bomberos del parque barreirense.

Además fue necesario, entre otras medidas, anular los ascensores. «También se sacó a la gente del bloque de al lado porque el aire llevaba el humo al otro edificio», explicaron desde el parque. Según recoge el parte oficial del 112, finalmente ascendió a once la cifra total de vecinos desalojados.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

«En el portal había humo y olía a goma, llamé a los timbres de los pisos y al 112»