ribadeo / la voz

Si alguien no ha tenido ocasión en la vida de disfrutar del Ribadeo Indiano, hay que resaltar en mayúsculas que es de esas citas que habría que ver con los propios ojos al menos una vez. Aunque esa ocasión haría que a cualquiera le entrasen ganas de volver. La sexta edición confirma lo que ya hemos visto en las anteriores: el enorme atractivo que tiene una fiesta como esta que irradia luz y viste elegantemente la villa ribadense con un marcado estilo vintage y habanero este año pues la edición actual está dedicada a Cuba. El sábado se convirtió en una jornada apoteósica, de las que dejan la boca abierta no solo con las actividades programadas por el Concello de Ribadeo y Acisa sino sobre todo con el ambiente que impregna rincones y calles. El desfile de personas vestidas en tonos claros (blanco, beis, ocre...) combinados con otros más fuertes, de señoras y señores indianas, jóvenes damas o sirvientas. Como diríamos de otra forma, este fin de semana en Ribadeo manda la frase de «no sin mi pamela» entre la población femenina o «no sin mi sombrero panamá» entre la masculina. Todo ello, sumado a los complementos, tanto ellas como ellos. Incluso los más pequeños de la casa, y bebés, eran fieles al estilo del Ribadeo Indiano.

Ribadeo se engalanó como la ocasión merecía y ofreció a todos, también a los niños, un buen surtido lúdico-cultural, con el guiño cubano de esta sexta edición, desatacando el XXV Festival de Habaneras e Música Hispanoamericana Ría de Ribadeo con la Coral Polifónica local ejerciendo de anfitriona. Tras el cierre de esta edición estaba prevista la gran verbena de Comando Curuxás y Son de Camagüey.

A mediodía y por la tarde hubo coloquio (con M.ª Xosé Porteiro y Martín Vizoso, junto a Ugia Pedreira) y conferencia a cargo de Xavier Alcalá.

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El Ribadeo Indiano vuelve a superarse, con elegancia habanera al estilo «vintage»