El jabalí transilvano de Grañas do Sor, en Mañón

Florin Vanatoru, rumano asentado en Viveiro desde hace 16 años, talló esta figura en la base de un pino

Alina y Mateo Alejandro, la mujer y el hijo de Florin Vanatoru, con el jabalí tallado en Grañas do Sor
Alina y Mateo Alejandro, la mujer y el hijo de Florin Vanatoru, con el jabalí tallado en Grañas do Sor

MAÑÓN / LA VOZ

De Transilvania a Viveiro. Ese fue el viaje que realizó Florin Vanatoru, de 43 años, en junio de 2005. Desde entonces trabaja en la empresa Maderas Patricio, en Ourol. «Foron buscar xente a Rumanía, viñemos unha remesa de 40 ou 50», relata. Ahora, 16 años después, a Florin ya no solo se le conoce por tener una bandera de su país junto a su casa -«hai quen lle chama a república independente de Fondón, onde vivo»- o por su labor ocasional de traductor. El jabalí que ha tallado en la base de un pino en Grañas do Sor, al pie de la carretera DP-4401, está a punto de convertirse en fenómeno viral en Internet.

Florin es cazador. «O último día da temporada vin o cepo, había xente mirando o rastro do xabaril, e eu, sen nada que facer, botei dúas horas tallando. Chamáronme para comer, na área recreativa de Ponte Segade [normalmente imos a Casa Urbano, pero estaba pechado pola pandemia], e non dixen nada a ninguén por se non saía nada. Ás dúas semanas volvín, xa cunha motoserra pequena, coa espada adecuada, e remateino. Co soprete fun queimando, máis por onde é máis escuro o xabaril, e deille un verniz para que non lle entre a auga. E os colmillos, como non tiña con que branquealos, rasqueinos coa navalla», explica. Este domingo se acercó con su hijo, de siete meses, y su mujer, y tuvieron que hacer cola durante quince minutos para poder hacerse una foto junto a la pieza.

Florin Vanatoru, cuando tallaba una cruz en Rúa, en Cervo
Florin Vanatoru, cuando tallaba una cruz en Rúa, en Cervo

Hace tiempo talló una cruz en Rúa (Cervo), junto a la carretera, y ha hecho sillas y alguna seta para su jardín. Ahora le llaman para pedirle hasta osos, pero él tiene claro que lo suyo es «cortar madeira polo pé». «Díxome meu irmán ‘vas ser famoso', e eu contesteille, ‘si, pero ás sete da mañá téñome que levantar para ir cortar madeira'», comenta entre risas. Agradece la acogida en el coto de caza de Grañas do Sor y ha hablado con la comunidad de montes para ver la posibilidad de colocar más obras junto al jabalí. La primera, quizás un perro de caza. Será el museo al aire libre de Florin Vanatoru.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

El jabalí transilvano de Grañas do Sor, en Mañón