«¡Por fin crucei a ponte!»

Aunque no hubo abrazos por respeto al coronavirus, Fina Martínez Infante, vecina de As Pontes, se reunió en O Vicedo, su localidad natal, con sus hermanos tras tres meses sin verse

En el piso de Fina en O Vicedo. Desde la izquierda: Mónica y Millán, esposa e hijo de Luis (sobrino de Fina), Luis (hermano), Forxa (marido) y Fina Martínez Infante, este lunes durante el primer encuentro familiar que mantuvieron desde que se decretó el estado de alarma por el coronavirus
En el piso de Fina en O Vicedo. Desde la izquierda: Mónica y Millán, esposa e hijo de Luis (sobrino de Fina), Luis (hermano), Forxa (marido) y Fina Martínez Infante, este lunes durante el primer encuentro familiar que mantuvieron desde que se decretó el estado de alarma por el coronavirus

o vicedo / la voz

Prefirieron no abrazarse para evitar riesgos después de tanto tiempo sin verse, pero la alegría inundó a Fina Martínez Infante y a su hermano Luis cuando por fin pudieron reencontrarse. Ocurrió este lunes, coincidiendo con el inicio en Galicia de la tercera fase de la desescalada por el estado de alarma del coronavirus, un mal que ha provocado cerca de 30.000 muertos en toda España (más de 600 en Galicia). La mujer, que reside en As Pontes de García Rodríguez, provincia de A Coruña, pudo al fin cambiar de provincia y desplazarse hasta O Vicedo, su localidad natal.

En el municipio mariñano continúan viviendo varios de sus cinco hermanos y, ya adultos, los fuertes lazos que tejieron durante la infancia siguen pesando mucho. Al primero que vio fue a Luis. «Levo 42 anos vivindo fóra, nas Pontes, case toda unha vida, pero isto tírame moito. A meus pais xa non os teño, pero gústame moito vir e pasamos sempre o verán aquí», comentó la mujer, que tiene 63 años y es propietaria de un piso en O Vicedo. El inmueble fue el punto de reunión.

Aunque llegó un poco más tarde, tampoco quiso faltar a esta cita tan especial Manolo, uno de los dos hermanos Martínez Infante que reside en A Coruña. «Ángel, outro irmán que teño na Coruña, está desexando vir pero aínda non puido porque está traballando, pero en canto teña un día libre vai vir», resaltó Fina, que también tenía previsto visitar en cuanto le fuera posible a su hermana Lucha, que estuvo emigrada en Barcelona antes de establecerse nuevamente en O Vicedo, donde también reside Mari, otra hermana.

En el encuentro que tuvo oportunidad de captar La Voz de Galicia estuvo presente además Luis, uno de los sobrinos de Fina. El joven acudió junto con su mujer, Mónica, y su hijo Millán, que a sus cinco años se convirtió en uno de los protagonistas de una jornada que quedará grabada en la mente de todos.

Desde el Carnaval

«Despois de máis de tres meses sen vernos, non nos demos abrazos, só o saúdo que se fai agora co cóbado porque parece que che dá respecto dar apertas e bicos coma antes, pero estivemos encantados todos», comentó Fina. La última vez que había estado en O Vicedo fue el pasado mes de febrero con motivo del Carnaval. «Íamos volver, pero xa non puidemos polo confinamento», agregó. Desde entonces los hermanos han estado siempre en contacto, aunque por vía telefónica. A ese respecto, Fina confiesa con alivio que, afortunadamente, ninguno de sus familiares directos ni de sus allegados se ha visto afectado por el momento de coronavirus. «Tivemos moita sorte», afirmó, antes de indicar que tanto As Pontes como A Mariña lucense son dos de las zonas de Galicia en las que el covid-19 ha tenido por ahora un incidencia relativamente baja.

Su hija Tamara y sus dos nietas, Ángela y Manuela, esperan con muchas ganas y una gran ilusión el momento de poder llegar nuevamente a O Vicedo.

En esta primera visita, en la que a Fina la acompañó su marido, a quien todo el mundo conoce como Forxa, tocó compartir café. Si la pandemia sigue controlada, ya habrá tiempo para nuevos encuentros familiares, comidas y tardes de asueto y descanso.

«¡Por fin crucei a ponte!», le comentó el lunes a Rosa Álvarez, familiar y vecina de Burela que en esa jornada también atravesó por primera vez en varios meses el viaducto sobre la desembocadura del Sor, solo que a la inversa, para visitar a su madre. Fina planeaba volver ayer mismo a As Pontes, pero regresará dentro de poco para pasar el verano junto a su familia en O Vicedo. Disfrutando.

«Sempre veño para O Vicedo desde As Pontes por Ortigueira e O Barqueiro; gústame cruzar a ponte»

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«¡Por fin crucei a ponte!»