De niño a campeón, el acelerón de Adrián Méndez

MONDOÑEDO

El mindoniense Adrián Méndez Rancaño, tras coronarse en Sant Mateu.
El mindoniense Adrián Méndez Rancaño, tras coronarse en Sant Mateu.

El piloto de Mondoñedo, de solo nueve años, ganó la Copa de España infantil de motociclismo enduro y se tomará un descanso de la presión competitiva

09 nov 2023 . Actualizado a las 18:45 h.

Cumplirá diez años el próximo 28 de noviembre, pero sobre la moto Adrián Méndez Rancaño ha dejado de ser un niño para convertirse en un campeón de enduro con mayúsculas. Nadie pudo seguir el ritmo de la promesa de Mondoñedo en un 2023 en el que junto a su familia se decidió a probar «en serio» su destreza competitiva y conquistó los títulos gallego, asturiano y la Copa de España infantil de 65 centímetros cúbicos. Lejos de cegarse por la codicia, ahora solo piensa en darse un respiro sin más metas deportivas en el horizonte tras una temporada «muy exigente».

Con la GasGas que adquirió para emprender este desafío alcanzó la corona nacional ante rivales hasta dos años mayores el pasado domingo en Sant Mateu, en Castellón. «En principio iban a ser tres pruebas, pero la de Jerez de la Frontera se suspendió. En abril ganó en Cabanes, también en Castellón, y en esta, que puntuaba doble, repitió», explica Félix, un padre que llegó a ser campeón autonómico y del que Adrián heredó su pasión por la velocidad.

«Ganó todas las carreras en las que participó esta temporada, excepto una del Gallego en la que su moto tuvo una avería y terminó cuarto», apunta sobre un piloto mariñano que consiguió su mejor victoria en Sant Mateu. Completó los cuatro tramos cronometrados en 20.59,040, con casi medio minuto de renta sobre el catalán Jan Martínez y 50 segundos sobre el valenciano Arnau Ciscar, quienes ya fueran sus principales rivales el pasado abril en Cabanes.

El piloto mariñano sobre su GasGas en un momento de la carrera en la que se proclamó campeón de España.
El piloto mariñano sobre su GasGas en un momento de la carrera en la que se proclamó campeón de España.

«Disfrutar de ser un niño»

Pese a compartir su devoción por el motociclismo, en casa no presionarán a Méndez Rancaño para que siga dando gas como una de las más firmes promesas nacionales: «La exigencia es muy alta, se vio sometido a bastante presión y es un niño que todavía debe disfrutar de otras cosas. Él irá viendo si le apetece seguir compitiendo, porque lo primero es que se lo pase bien y aproveche esta etapa que ya no vuelve. Seguro que seguirá entrenando y hará alguna carrera del campeonato asturiano, que nos queda cerca, pero de una forma menos seria. El domingo lo llamaron sus amigos porque estaban en un cumpleaños y le decían que faltaba él».

«La exigencia es muy alta, se vio sometido a bastante presión y es un niño que todavía debe disfrutar de otras cosas»

Los fines de semana de carrera son una locura para esta familia mindoniense: «El viernes faltó a clase porque nos marchamos a las 9.30 de la mañana y llegamos a Castellón por la noche. Ya instalamos el paddock, y el sábado tuvimos el reconocimiento de pista, las verificaciones y nos dieron el briefing, y para el domingo son cuatro horas y 20 minutos encima de la moto, 116 kilómetros y cuatro tramos cronometrados. Todo ello con mucho calor, unos 26 grados con el casco y el mono puestos».

Unas dificultades que no impidieron que Adrián Méndez volviese a volar sobre su motocicleta. «Arrasó y es un todo un orgullo. Ganar en Galicia ya es difícil, hay muchos chicos, pero España es muy grande e imponerse a pilotos de Cataluña o Valencia, donde hay mucha tradición, es tremendo. Aunque hubo momentos duros, nos lo pasamos bien e hizo un montón de amigos», reflexiona Félix sobre el flamante campeón de España infantil de enduro en la división de 65 c. c.

Rechazaron el apoyo de varias marcas

El espectacular desempeño de la joya mindoniense tampoco ha pasado desapercibido para algunas marcas que le ofrecieron apoyo para afrontar los importantes costes del motociclismo. «Lo rechazamos porque no queremos deberle nada a nadie y entendemos que, con su edad, tiene que adquirir valores y conocer gente con el deporte, pero no afrontarlo como si fuese un trabajo», concluye.

A sus nueve años, el campeón Adrián Méndez Rancaño seguirá volando sobre dos ruedas, pero disfrutar es su única meta.