«Traballamos por e para o conto, para que nunca falte na nosa vida»

Cris de Caldas, bibliotecaria y contadora, es una de las organizadoras del encuentro del colectivo Noga


caldas / la voz

Cristina Vázquez Santos trabaja como bibliotecaria en Caldas de Reis desde el 2003 y desde el 2015 es también Cris de Caldas. «Dese ano é a miña primeira factura como contadora de contos», explica. Ella, junto a otros compañeros, es una de las organizadoras del segundo encuentro de Noga, el colectivo que agrupa a los narradores orales de Galicia. Tendrá lugar los días 24, 25 y 26 de enero en Mondoñedo (Lugo) e incluye actividades abiertas al público como una gala de cuentos para adultos o un roteiro de cuento. También habrá sesiones formativas.

Cris de Caldas relata que la idea de Noga surgió de Caxoto y Ángeles Goás. «Foi unha forma de vernos as caras. Dentro dos contadores de contos hai moita diversidade e inquietudes, e algúns non nos coñeciamos persoalmente». Lo que persiguen con el colectivo es también dignificar la profesión y darle visibilidad a través de una web. Del primero encuentro, celebrado también en Mondoñedo, salieron grupos de trabajo, además de una experiencia enriquecedora.

Hay narradores que cuentan al estilo tradicional, esto es, empleando el cuerpo y la voz, y aquellos otros que usan objetos, un complemento musical o teatro de títeres. Más allá de esa diversidad estos profesionales apuestan por «buscar o común, por seguir usando a narración oral en Galicia e en galego». Los hay que cuentan solo para adultos, los que narran para un público infantil y los que simultanean las dos vertientes.

¿A quién le cuenta Cris de Caldas? «A todo o mundo, adultos e nenos. Empecei con nenos porque era o público que máis coñecía». La bibliotecaria fue a cursos para formarse como contadora de cuentos. «En Galicia hai contadores moi bos. Paula Carballeira, Quico Cadaval, Celso Pazó, Sole Felloza, Charo Pita, Raquel Queizás... son unha referencia. Eles son formadores, e asistir a clases é importante», recalca. Cris de Caldas cuenta para bebés con música y objetos, y para público adulto solo con el cuerpo y la voz. También contó para personas con discapacidad, un público al que define como «marabilloso». «Foi unha das experiencias máis gratificantes que tiven», dice.

Ella es una gran defensora del poder de los cuentos y de la filosofía de vida de contar. «Que vai ser de nós sen os contos? Son fantasía, son realidade, están vivos dende antes da escrita. Que son os mitos gregos que estudamos no instituto? Os contos son unha maneira de explicar a vida, de rir dela. Nós traballamos para mellorar a narración oral, traballamos por e para o conto, para que nunca falte un na nosa vida».

¿Cualquiera vale para contar? Cris de Caldas hace hincapié en que las ganas de contar y de transmitir son fundamentales a la hora de narrar. En su caso se formó y se sigue formando para saber contar. «Un conto ten que estar ben contado. É unha profesión. Os contos non teñen por que ser simpáticos, pero si teñen que emocionar ou facer pensar». Esa es una de las claves. Este verano la bibliotecaria se estrenó como contadora en una comunión. En cuanto a su nombre, Cris de Caldas admite que no fue muy ocurrente. «Había que ter un nome profesional, eu son de Caldas, en concreto da parroquia de Saiar, e quizais non fun moi espelida».

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«Traballamos por e para o conto, para que nunca falte na nosa vida»