Salvados por la pandemia

Lois Balado Tomé
LOIS BALADO REDACCIÓN / LA VOZMADRID / EUROPA PRESSMADRID / EUROPA PRESS

FOZ

BASILIO BELLO

Más de una veintena de equipos entre Tercera, Preferente y Primera Galicia lograrán la permanencia si se da por terminada la campaña sin descensos

27 abr 2020 . Actualizado a las 18:23 h.

Está por decidir qué ocurrirá con los ascensos o si se reestructurarán las diferentes categorías, pero todo parece indicar que la temporada 2019-2020 se saldará sin descensos en el fútbol no profesional. La crisis sanitaria, que detuvo el balón en seco, ha dejado a los perores equipos de cada división en una encrucijada ética. Clubes como el Paiosaco (colista de Tercera), el Foz (último de la Preferente Norte) o el Polígono de San Cibrao das Viñas (farolillo rojo en la Preferente Sur) se salvarían «gracias» al drama que vive todo un país.

«Se dice que quedarse en Tercera es lo secundario, pero no lo es. Para nosotros es muy importante seguir. Muy importante, porque te da otra oportunidad», reconoce Carlos García, presidente del Paiosaco, que es consciente de que la suerte de su club dependerá de lo que decida finalmente la federación española. «En caso de mantenernos, claro que estaríamos contentos. No vamos a ser hipócritas. Estar en Tercera compensa, hay muchas ayudas que no hay en Preferente», explica sin circunloquios, aunque deja claro lo evidente, que una pandemia no es la fórmula que nadie hubiese elegido para mantenerse un año más en la categoría, por tercera vez en su historia: «Nosotros no queríamos que sucedieses así. Faltaba poco para llegar al punto en el que, según nuestras cuentas, estábamos en Preferente. En eso no vamos a ser hipócritas. La Tercera, al final, es mucho más rentable». En cualquier caso, son conscientes de que «el sitio del Paiosaco es la Preferente» y aceptarán cualquier decisión que se tome: «Ahora toca esperar y, si seguimos en Tercera, cojonudo. Nosotros no nos veíamos en Tercera», confiesa García con sinceridad, al tiempo que apremia a las federaciones a tomar una decisión cuanto antes, recordando que es imposible contentar a todos.

Los últimos de Preferente

Lo mismo sucede con los últimos de Preferente, solo que su suerte la decidirá la Real Federación Gallega de Fútbol (RFGF) y no la RFEF. Tanto el Foz en el grupo norte como el Polígono de San Cibrao das Viñas en el sur tenían muy comprometidas sus opciones de permanencia y, sin embargo, salvarán los muebles en una campaña de resultados pésimos. Lo que debería ser motivo de celebración, será la permanencia más amarga. «¿Compensa cancelar la Liga y salvarnos con que tengamos el problema del covid-19? ¡Por Dios, qué va!», valora José María García Rivera, presidente del Foz, que cierra la tabla de la Preferente Norte con 15 puntos, a nueve de la permanencia. Para el equipo de A Mariña todas las desgracias comenzaron cuando su portero titular se lesionó. Pronto empezaron los problemas físicos en el resto del equipo. «Y desde ahí, lo de siempre. Estábamos ahí, ahí, pero no ganábamos», explica su dirigente. Sin embargo, ve lógico que su club no baje: «Es justo reconocer que teníamos una oportunidad. Quedaban muchas jornadas. No una, ni dos, sino 12. Son 36 puntos».

Con 10 puntos, el Polígono de San Cibrao se encontraba hundido en la tabla cuando llegó el parón. A los ourensanos, en su primer curso en la vuelta a la categoría, le separaban 15 puntos de los puestos de salvación. «El curso anterior, nosotros logramos el ascenso en la última jornada y en el último minuto. Hicimos un equipo con lo que teníamos y sufrimos desde el principio. Los 10 puntos en 26 jornadas son un escaso bagaje para aspirar a mantener la categoría», reconoce Javier Fernández, secretario del club y representante de la entidad en las conversaciones con la federación.

Desde el Polígono aseguran que acogerían con agrado cualquiera de las alternativas que se barajan. Tanto la de suspender la temporada como la de saldar el curso con ascensos, pero sin descensos: «Siendo colistas, por desgracia, cualquiera de las dos nos beneficia».

Pero, pese a poder seguir un año más en Preferente, el Polígono mira con recelo el futuro. Porque mantenerse no es sinónimo de supervivencia. «Como el propio nombre del club indica, estamos enclavados en un polígono industrial y dependemos mucho de las empresas. Esto va a pasar factura. Nuestra base societaria no es muy extensa y dependemos en gran parte de los patrocinadores», dice con preocupación el secretario de la entidad.

La carambola del Molgas

Otros 13 equipos de los cinco grupos de Primera Galicia se verían beneficiados por la política prevista de no descensos. Son el Valdoviño, O Val y el Abellá en el grupo norte de A Coruña; el Unión de Asados (Rianxo), el Volantes de Baño (Muros) y el Atlético Ribeira en el grupo sur de A Costa; en el de Lugo, los problemas eran para el San Roque, el Friol y el Lourenzá, y en el de Pontevedra estaban en descenso el Zacande y el Unión O Grove. Pero la mayor carambola se da en el grupo ourensano. El A Peroxa era el penúltimo de la tabla, solo por delante del destacadísimo colista, el Molgas, que llegó a la jornada 25 con 0 puntos tras perder todos sus partidos.

Todo apunta a que el modesto Molgas, el peor colista de Galicia, se salvará pese a todo. «A nosotros, sinceramente, ni nos va ni nos viene. Si tenemos que descender, encantados, y si tenemos que mantenernos, pues.... Yo qué sé», dice José Gómez, su presidente.