Las familias del CEIP de Cervo se plantan y no llevan a sus hijos a clase

Se preguntan cómo se pueden dar clases en un recinto con zonas donde hay que llevar casco


CERVO / LA VOZ

Los padres y madres de los 130 alumnos matriculados en el CEIP de Cervo llevaron ayer a efecto sus advertencias y sus hijos no iniciaron el curso escolar. A las 9.30 horas de la mañana se concentraron ante el centro y tras entrar y ver el estado de ejecución de las obras, decidieron que sus hijos no accediesen a las aulas. Es una medida que previsiblemente se prolongará hasta que vean que las condiciones mejoran.

Diego Fernández Martínez es portavoz del BNG de Cervo, pero en su condición de padre con un hijo matriculado en el centro, fue uno de los que estuvo en la protesta. Su testimonio es concluyente: «Entramos para ver a situación do colexio, e é lamentable. Hai goteiras, portas sen poñer -só achegadas-, o ascensor sen tapiar, aulas sen pintar, cables colgando por todos os lados, os obreiros traballando por alí... Ata que vexamos que os nenos van estar seguros non os levaremos ás clases».

Diego Martínez incidió en la paradoja de que cuando algunos padres iban a entrar al colegio, les comentaron que debían hacerlo con casco: «Parece mentira que nesas condicións a Xunta pretenda que se dea clase. É denigrante, porque tivo tempo de buscar alternativas. A desorde é total. Non é lóxico levar os cativos así ao colexio. Houbo pais que tiveron que saír polas molestias do po que había».

Lo que harán los padres, según apuntó Diego Martínez, es acudir a diario al centro con sus hijos para ver cómo evolucionan las obras y solo cuando consideren que se cumple con las obligadas condiciones de seguridad, entrarán al colegio. En tanto, su opinión es clara: «É imposible mandar os nenos a un colexio así. Sería unha temeridade».

Sus críticas también fueron en el sentido de que nadie de la Consellería y del Concello apareció por el CEIP para dar explicaciones a las familias.

La Xunta garantiza que las aulas del centro están listas para iniciar el curso con normalidad

La Xunta de Galicia divulgó ayer un comunicado en el que valora el inicio del curso en la comunidad, destacando la normalidad salvo en casos puntuales. Y en ello hace una referencia al CEIP de Cervo, para incidir en que el centro está en condiciones para iniciar el curso con normalidad.

«As familias do CEIP de Cervo decidiron non enviar as alumnas e alumnos ao centro na xornada inicial, por non estar de acordo coa evolución das obras de eficiencia enerxética. A Consellería garante que as aulas están listas -e xa o estaban esta mañá- para que os escolares inicien as clases, tal e como se lles transmitiu ás familias», señala la Consellería de Educación.

Esta valoración contrasta con la que ayer llegó desde otros ámbitos, como CIG Ensino, quien considera indignante la situación que se da en el CEIP: «Non conta con cristais na cociña, nin cunha entrada independente. Disponse dun número limitado de baños en funcionamento. Continúan as obras na cuberta, no revestimento exterior e as instalacións. Varias zonas do colexio están restrinxidas, o que implica a necesidade dun novo plan de seguridade para garantir a integridade do alumnado e do profesorado».

Recuerda CIG Ensino que el plazo de ejecución de las obras en el CEIP de Cervo era de tres meses y se iniciaron el 22 de julio, con lo cual la Consellería siempre fue consciente de que el día 11 de septiembre no estarían terminadas y se pregunta cómo puede obligar al profesorado y al alumnado a entrar en lugares con señales que indican que es obligatorio llevar casco.

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