«Max era un perro muy bueno, nadie tenía ningún motivo para matarlo»

La propietaria del perro hallado muerto en Cervo apela al apoyo vecinal para dar con el autor o los autores de los hechos


CERVO / LA VOZ

Por ahora no ha trascendido ninguna información que aporte claridad a la investigación abierta para dar con el autor o autores de la muerte del perro Max, cuyos propietarios residen en Riocobo, en el municipio cervense. El animal desapareció de casa el pasado día 9. Saltó la verja para seguir el rastro de un gato y, ya no regresó. Ese mismo día, un grupo de casi veinte personas formado por los dueños, amigos, familiares y otros vecinos peinaron prácticamente todo el municipio en busca del animal. Lo hicieron hasta entrada la noche, pero no dieron con él. Y lo que más les extraña: nadie lo vio, ni nadie aportó ningún dato que ayude a esclarecer el caso.

Max apareció muerto al día siguiente, a varios kilómetros de la zona en la que desapareció. Fue encontrado en una zona apartada, en la parte de atrás del campo de fútbol de Cervo. Apareció completamente mojado y muy rígido. «Le dieron un golpe por la espalda y le quitaron el collar y la chapa», explicaba ayer Mercè Caboalles, su dueña, quien todavía no se explica lo que sucedió: «Max era un perro muy bueno, nadie tenía ningún motivo para matarlo». La asociación protectora de animales Coletiñas de Cervo denunció públicamente la muerte de Max, y la noticia se hizo viral en las redes.

Recompensa en marcha

Días después, el 13, la Asociación Animalista Libera y la Fundación Franz Weber condenaban el caso de maltrato y ofrecían una recompensa de 1.000 euros a quien pudiera aportar alguna información sobre lo sucedido. De momento, según confirmó ayer Mercè Caboalles, no hay noticias. Ella sí ha recibido muchos mensajes de apoyo, pero también otros muchos de gente más interesada en conocer las circunstancias de la muerte que en la resolución del caso: «Nadie tenía ningún motivo para hacerle lo que le hizo. Era un perro bueno, que se iba con quien le llamaba por su nombre. Lo sabe bien la gente que trataba con él». Lo que más le extraña a Mercè es que el perro, tras salir persiguiendo al gato, no regresara de inmediato a casa. «Él conoce bien toda la zona, incluso hasta el embalse, porque es una zona por la que paseábamos varias veces al día. Y, también se lo dije a la Guardia Civil. Lo que más me extraña es que nadie lo viera desde que desapareció hasta que lo encontramos». Lo que sí descarta por completo es que alguien lo robara: «Era un perro de 7 u 8 años, castrado, que tenía una insuficiencia renal... Descartamos por completo el robo».

Mercè interpuso ante la Guardia Civil de Burela una primera denuncia en el momento de la desaparición del animal, un pitbull, por ser una raza considerada potencialmente peligrosa. La siguiente denuncia la presentó el mismo día que apareció muerto el animal. Tampoco la Guardia Civil le ha facilitado ningún dato nuevo.

Adoptado

«Tengo un niño de dos años que llevaba durmiendo con Max desde que nació. Alguien se lo ha quitado a él y a nosotros. Y tenemos otros dos perros que han estado cinco días sin comer». Su dueña asegura que ha sido el mejor perro que ha tenido nunca. Todavía recuerda cuando, hace tres años, lo adoptaron en la protectora SOS Pelines de A Coruña.

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