La resiliencia de Jorge Quelle, el alumno más aplicado del Burela: «Sentí ansiedad por si decepcionaba a mi gente, pero lo convertí en ilusión»

BURELA

PEPA LOSADA

Modélico estudiante de Matemáticas, también hincó los codos para ganarse minutos de vuelta a casa desde el Betis B, pero ahora es clave en el despertar de su equipo en la Segunda División de fútbol sala

28 nov 2023 . Actualizado a las 19:01 h.

Hace tres veranos se marchó a Sevilla para potenciar una de las carreras más prometedoras de Galicia como estudiante y futbolista. Con un 13,19 en la ABAU y varias experiencias en las divisiones inferiores de la selección española, Jorge Quelle Gómez (Burela, 2003) fichó por el Real Betis e inició el Doble Grado de Matemáticas y Estadística. Tras dos cursos en el filial y trasladado a la UNED, volvió a casa para afrontar el desafío de sentirse grande en la Segunda División de fútbol sala con un Burela Pescados Rubén al que defendió desde prebenjamines. Los comienzos no fueron sencillos, pero ahora es pieza clave en un equipo al alza.

—Este Burela comienza a pintar bien, ¿no cree?

—Sí. Después de los tropiezos que sufrimos al inicio, parece que vamos para arriba. Antes del parón de Navidad tenemos cuatro partidos ante rivales de abajo en los que tenemos que demostrar que somos fiables y ambiciosos. Hemos ganado a equipos de arriba como el Zaragoza, O Parrulo y Ceutí, pero tropezamos contra Melistar o el Betis B. No podemos seguirnos dejando puntos en esos partidos.

—Los resultados mejoraron desde que usted tiene más minutos...

—No creo que tenga que ver conmigo. Todos hemos ido mejorando mucho el nivel, se nota en los entrenamientos y estamos dando más en todos los aspectos. Estoy contento por sentirme parte de esa mejoría.

—¿Es la defensa lo mejor de este Burela?

—Hemos incidido mucho en hacernos fuertes desde la defensa. Jugamos contra el Zaragoza, que marcaba casi cinco goles por partido, y lo dejamos a cero; luego fuimos a Ibiza a enfrentarnos contra un equipo que también llegaba como el más goleador y nos marcó solo uno. Tenemos que seguir en esa línea de conceder muy poco para consolidarnos en la parte alta de Segunda.

—¿Por qué decidió volver?

—Creo que mi etapa en el filial del Betis ya debía terminar. Aunque nos ganaron, es un equipo que sufrió muchas bajas y, personalmente, tenía ganas de luchar por algo más. Volver a Burela suponía volver a rodearme de mi familia y amigos y dar un paso adelante futbolísticamente, probarme con más exigencia.

—Pero continúa estudiando, ¿cómo es su día a día?

—Al segundo año en Sevilla me pasé a la universidad a distancia para hacer el Grado de Matemáticas. Voy bien, estoy en el tercer curso y espero terminarlo en cinco, pero, con los entrenamientos y los exámenes en Lugo, me queda muy poco tiempo libre. Cuando jugamos fuera ya no tengo descanso y cuando lo hacemos en Vista Alegre aprovecho la noche del sábado y el domingo para desconectar. Lo llevo bien porque me gusta.

—¿Se esperaba jugar tan poco al inicio?

—Fue difícil, pero con la ayuda de todos pude ir mejorando. Cuando llegué notaba miedo escénico y ansiedad por jugar en el Vista Alegre. No quería decepcionar a mi gente si no daba la talla, pero trabajé mucho y convertí esa presión en motivación e ilusión. Cada vez me siento mejor.

—Después de un partido en el que jugó solo para defender el portero-jugador, David Rial lo puso como ejemplo por su disposición y trabajo.

—Creo que lo que tocaba hacer en ese momento era trabajar más. Si me hundía, mi situación no iba a cambiar en toda la temporada, así que me centré en mejorar en todos los aspectos necesarios, entrenar aún más fuerte y estar disponible para todo lo que me pidiesen. Contra O Parrulo me puso solo para defender el portero-jugador, consideró que soy un especialista y podía aportar mucho, así que salí a aprovechar la oportunidad. Me machaqué para ayudar a mis compañeros cuando no estuve en la pista y para estar preparado cuando contasen conmigo.

—Desde entonces, ha marcado goles importantes: el que los puso por delante contra el Leganés, el que los hizo soñar contra el Ribera Navarra en la Copa, el primero en Ibiza...

—Es algo en lo que estoy trabajando. Quiero sacar partido a mi golpeo con la zurda y ya llevo cuatro goles, los mismos que el año pasado con el Betis B.

—Esta semana hubo convocatoria de la sub-21, ¿se ve preparado para volver a la selección?

—Ya fui a la sub-17 y la sub-18 y aún me queda otro año como sub-21. Ojalá tenga alguna oportunidad, trabajo con esa ilusión, pero sé que es difícil y lo más importante es ayudar al Burela a lograr sus objetivos. Me alegro mucho de que convocasen a un compañero como Álex García, que lo está haciendo muy bien. También van otros excompañeros en el Betis que se lo merecen. La exigencia es tremenda.