El palangre exige cupos de marrajo y denuncia pérdidas millonarias

emma araújo SANTIAGO / LA VOZ

BURELA

Sandra Alonso

Varias empresas han presentado denuncias patrimoniales contra el Estado

16 feb 2022 . Actualizado a las 04:55 h.

La flota de palangre en superficie de Galicia, que con 125 barcos supone en torno al 85 % de la de Unión Europea, ha exigido al Gobierno central celeridad y asignación de cupos este año para la pesca de marrajo, una especie considerada en peligro, por lo que desde el 2020 corresponde a cada país fijar las capturas anuales permitidas. Y esta restricción, denuncia el sector, lo mantiene atenazado porque desconocen cuándo sabrán los cupos y a cuanto ascenderán.

Cargos de las organizaciones OPP-7 de Burela, Opnapa, Opromar y Opargu, junto a un representante del sector comercializador, exhibieron ayer en Santiago un frente común para exigir una «solución inmediata» que desbloquee una situación que definen como un «calvario».

En algunos casos, capturas de marrajo del 2020 ya fueron destruidas asumiendo el armador el coste de esta tarea, y en otros siguen esperando una solución afrontando el gasto de las naves de frío. Según los cálculos del sector, hay almacenadas a la espera de salida 90 toneladas del 2020, mientras que las del 2021 no están calculadas porque hay barcos que están llegando a puerto.

El palangre vincula la falta de respuesta a los problemas administrativos entre los ministerios que hasta el año pasado compartían competencias, los de Pesca y Transición Ecológica. Y ante la afirmación de este último de que no hubo problemas competenciales, las empresas aluden a la abundante documentación que corrobora su crítica, una información que utilizarán en los nuevos procesos judiciales que prevén para reclamar daños.

Como una pelota de tenis

Juana Parada, de la organización del palangre de A Guarda, resumió con un símil deportivo la realidad en la que están inmersos: «Sentímonos como nun partido de tenis nos que nós somos a pelota».

Y mientras esto ocurre, denuncian que barcos con banderas del resto del mundo pueden desembarcar sus capturas de marrajo, siendo Vigo un de los puertos de referencia, porque en su caso sí gozan de la certificación emitida por sus respectivos países, pero que España no emite.

En estos momentos los marrajos que capturan los buques gallegos se devuelven al mar, con una media de entre diez y quince ejemplares al día, un descarte que solo tienen que aplicar los buques de bandera española.

Con mes medio perdido de este año, ya que pedían una respuesta a principios de enero parar planificar la campaña, varias empresas ya han exigido responsabilidad patrimonial al Estado por pérdidas económicas, que consideran «millonarias». Estas pérdidas pueden oscilar ente los 70.000 y los 150.000 euros por armadora. El sector destaca que el mercado que está dejando de cubrir la flota de palangre lo están acaparando empresas asiáticas, por lo que, si esta situación se mantiene en el tiempo, la pérdida de este mercado será irreversible y asumida, resaltan, por empresas con menos criterios medioambientales.

Ante el argumento de que el marrajo es una especie en peligro, armadores y pescadores matizan que esta escasez se limita al Atlántico Norte. También defienden que el criterio de sostenibilidad debe abarcar los ámbitos económicos y social y reiteran que el problema del marrajo se soluciona si «las administraciones hacen su trabajo».

El BNG propone plantarse en Madrid con los espaderos para hablar con Ribera y Planas

Ni el PSdeG encuentra disculpa para lo que ocurre con el marrajo. «Non entendemos o que está a facer o Goberno», dijo la socialista Patricia Otero antes de apoyar —como ya ha hecho su grupo en anteriores ocasiones— las mociones que presentaron por separado el PPdeG y el BNG solicitando una urgente solución al problema que impide comercializar la especie ahora ya no solo del Atlántico norte, sino de todos los océanos del mundo porque no se han fijado los cupos. El PSdeG también pidió fin a esta situación «inxusta e insostible» que denunciaron populares y nacionalistas en un debate en el que se acumularon ambas proposiciones.

Pero el BNG amplió su petición en la misma sesión. Como la Comisión de Pesca del Parlamento de Galicia está en plena ronda de visitas para acercarse al sector pesquero —recientemente fueron recibidos en el Intecmar—, la portavoz de Pesca del grupo, Rosana Pérez, planteó que en esas giras se incluyese una parada en Madrid para «entrevistarse directamente con Teresa Ribera e con Luis Planas, sempre da man do sector, claro está; non se me ocorre outra cousa». Un guante que recogieron tanto los populares como los socialistas, a la vista de que los acuerdos del Parlamento de Galicia no han hecho mella en el Gobierno, al menos en aquella que tiene que expedir los certificados, que es, desde el pasado 2 de enero, el Ministerio de Transición Ecológica. Según explicó la popular Teresa Egerique hay 135 barcos afectados.