Burela confía en que se amplíe la costera para llegar a las 1.600 toneladas de bonito

RAMÓN GONZÁLEZ REY VIVEIRO / LA VOZ

BURELA

Subasta de bonito en la lonja de Burela
Subasta de bonito en la lonja de Burela xaime ramallal

El puerto mariñano se posiciona un año más como meca gallega del túnido

22 jul 2021 . Actualizado a las 04:50 h.

Que la campaña del bonito dure más que la anterior. Es la esperanza que expone Armadores de Burela (Absa) después de algo más de un mes de costera, en la que el menor número de capturas y la mayor disponibilidad de cuota hacen esperar un cese de la actividad menos abrupto que en el pasado año.

Los boniteros suelen traer a las lonjas el túnido fresco desde junio hasta otoño, pero en los últimos años hubo un cambio de paradigma. En 2016, la pesca se cerró el 5 de octubre y en 2017 el 13 de ese mismo mes. Sin embargo, en 2018 ya no se pudo pescar bonito desde el 23 de agosto y en 2019 el cierre de la pesquería sólo se retrasó cuatro días más. En el pasado curso, cifra récord: la actividad pesquera acabó el 19 de agosto. Fue la costera más rápida de la historia.

Un corte tan abrupto «repercute sobre la flota, sobre os comercializadores e sobre a presenza do bonito no mercado», razona el gerente de Absa, Miguel Neira, por lo que todas las partes de la ecuación desean una mayor duración de la campaña.

Las perspectivas son más alentadoras. «As capturas foron máis frouxas no arranque da campaña -iniciada el pasado 3 de junio- e aínda que se foron incrementando seguen a ser inferiores ás do pasado exercicio. A frota está xa a estas alturas no Golfo de Biscaia. O consumo do recurso está a ser inferior e se partíamos dun incremento de cota con respecto ao anterior trienio 2017-2019, cunha suba do 12%, iso fainos esperar que pode durar un pouco máis», explica Neira.

«Nós sempre aspiramos a acabar a costeira cunhas 1.500 ou 1.600 toneladas alixadas, e o ano pasado non se chegaran a 1.000. Pechando en agosto é complicado conseguilo», añade. Con todo, predecir la duración de la temporada es una quimera.

Los empresarios piden más cuota. Entienden que es posible pescar más bonito sin amenazar a la especie. «Hai abundancia de recurso e utilizamos unha técnica de captura peza por peza, respectuosa co medio», expone Neira.

El recurso «perfecto»

Reducir las limitaciones facilitaría prolongar la campaña de un recurso «que sempre dicimos que é perfecto», recalca el gerente de Absa, «porque é de tempada, de calidade e ten demanda. Aos comercializadores permítelles engadir unha alternativa ao catálogo e á frota diversificar as capturas sen ter que gastar cota en especies con peor mercado neste momento».

Pese a que la pesquería del bonito no es ya el modo de vida de la flota de Burela -participan en la campaña seis barcos de distintas artes y, dependiendo de la cercanía de los bancos de pescado a la costa, podrían sumarse otros tantos-, el puerto burelés se mantiene como epicentro de las ventas en Galicia.