El Pescados Rubén libra la gran batalla del fútbol sala gallego

Iván Díaz Rolle
iván d. rolle BURELA / LA VOZ

BURELA

PEPA LOSADA

La presencia gallega en Primera Masculina, que no falla desde que se unificó en 1995, depende del Burela, que se la juega con El Ejido

10 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Galicia mira este fin de semana a Burela con la esperanza de mantener una tradición que ya dura 26 años. Desde que la máxima categoría masculina del fútbol sala español se unificó en un solo grupo con la presencia del legendario Rías Baixas, en 1995, nunca ha comenzado una liga sin un trocito de orgullo irmandiño. Tras llorar un descenso O Parrulo Ferrol y verse a las puertas de la élite el Noia Portus Apostoli, el Pescados Rubén librará la gran batalla por sostener bien arriba el listón de un deporte que ha dado más alegrías que casi ningún otro en esta esquina de la Península Ibérica.

Tras finalizar el campeonato regular en la décimo quinta plaza, la escuadra de Sito Rivera debate su salvación en una promoción contra el Durán Ejido, que antes alcanzó la última ronda del play off por subir a Primera, donde lo superó el Manzanares. El triunfo por 2-3 en tierras almerienses ofrece a los mariñanos una doble oportunidad de cerrar su objetivo ante su incansable hinchada. Si vencen este viernes, a partir de las 21 horas, sentenciarán la eliminatoria decisiva; de lo contrario volverán a jugar el domingo en el Vista Alegre y quien gane obtendrá el último billete a la máxima categoría.

El flamante campeón gallego quiere consolidar un proyecto serio que se ha cubierto de oro con su sección femenina -este mismo fin de semana juega la final a cuatro por su cuarta liga en Torrejón de Ardoz- y que tiene claro acento gallego. A pesar de la destitución del técnico alfocense Juanma Marrube, solo hay cuatro futbolistas foráneos y uno de ellos es el goleador Matamoros, que lleva nueve temporadas en Burela. El incansable portero Edu, la meteórica irrupción de Renato y la notable presencia de la cantera o el regreso a la tierra de Quintela y David Pazos otorgan identidad a un equipo que ha pasado más apuros de los previstos para salvarse.

Su situación, sin embargo, la firmaría con los ojos cerrados un O Parrulo cuya segunda estancia en la élite ha durado tres temporadas. La entidad de Ferrol había competido entre los colosos del fútbol sala español entre 1998 y 2003, y regresó tras una larga estancia en las tinieblas. Su proyecto para tratar de volver con más rapidez que en la última ocasión ha comenzado a forjarse con renovaciones tan importantes como la de la estrella de la selección española Adri

De mantenerse el Burela, mariñanos y ferrolanos igualarían su currículo con ocho campañas en Primera -aunque todas las del club naranja fueron en la última década-, y ya solo tendrían por delante a los dos grandes animadores gallegos del fútbol sala durante los últimos años, aunque ahora ambos atraviesan horas bajas. En el currículo del Santiago Futsal, que acaba de descender a Segunda B, brillan una Supercopa, una Copa y una Recopa de Europa, además de 15 años en la máxima categoría. El Prone Lugo, descalificado de la división de bronce por impago de arbitrajes, estuvo dos cursos menos en la élite y también alzó una Recopa europea.

Galicia llegó a juntar cuatro representantes en Primera en el curso 1999-00. Fueron Rías Baixas, O Parrulo, Ourense y Cefire Burela. También se dejaron ver en la denominada mejor liga del mundo el Leis Pontevedra (una campaña); y el Muebles Caloto, que luego pasó a llamarse Barcel Euro Puebla (dos ligas) y posteriormente fue adquirido por el Celta (un solo curso). El Rías Baixas estuvo cinco años, el Ourense cuatro y el Cefire uno en una división a la que seguirá intentando llegar el Noia, que en la última temporada fue líder de Segunda y se quedó en las semifinales de la promoción de ascenso.