Todo el aforo completo en Viveiro con la carta de comidas al 50 % por el cierre

Hosteleros de Viveiro y Burela tratan de vaciar sus neveras antes de cerrar por las nuevas restricciones


viveiro / la voz

La orden de cierre durante un mes, que entra en vigor en la medianoche del viernes, cogió a hosteleros con las neveras llenas. Algunos lanzaron propuestas para animar las últimas ventas, como la cervecería Nautae de Covas y la Vinoteca Aquitania de Viveiro, que hasta el mismo viernes por la noche ofrece su carta de comidas con una rebaja del 50 % en el precio. La respuesta ha sido excepcional, como apuntaba este jueves Abilio Golpe, el gerente: «Enchemos. Houbo mesas que servimos hasta tres veces», comentaba desde la vinoteca Aquitania (el Nautae no abrió el jueves, pero el viernes sí lo hará).

Explicó que la idea surgió para «darlle saída ós produtos perecedoiros, porque non somos partidarios de conxelar. Imos servindo hasta esgotar existencias e estamos tendo moitísima xente. A medio día completamos e para a noite temos todo reservado». Abilio Golpe reconoce que ya esperaba un posible cierre de la hostelería: «Todo o que se faga pola saúde está ben, pero non sei se vai valer para que isto mellore. Non creo que o problema sexa da hostalería, pero non vou sinalar a outros porque todos temos que vivir e comer». No tiene decidido qué hará con el personal, porque tiene la esperanza de que el cierre se acorte. Dice el problema es también para los clientes estables que tenía. El lunes le entraba un grupo de 16 para comidas y cenas.

«Se non podemos traballar, non sei como pensan que imos aguantar»

Los criterios para aplicar las restricciones para evitar contagios del covid generan controversia en A Mariña. Desde esta medianoche del viernes, durante un mes, se aplica un cierre en la hostelería que solo en Viveiro y Burela, por estar en alerta roja. También comenzará un cierre perimetral en estos municipios. Sin embargo, Cervo, también en el mismo nivel, se libra de momento porque los casos activos están concentrados en un lugar, la residencia de San Ciprián. Con las nuevas restricciones el foco se pone en la hostelería, pero no se impide que la gente siga acudiendo a otro tipo de establecimientos. Los propietarios de negocios que tienen que cerrar, consultados por La Voz, coinciden en que es preciso tomar medidas, pero cuestionan los criterios técnicos, por qué unos sí y otros no. Y como telón de fondo lanzan un lamento: «Se non podemos traballar, non sei como pensan que imos aguantar».

Jesús Louzao, presidente del restaurante Louzao de Viveiro, manifestó: «Temos que parar, non queda outra e ir tirando como se poida. A ver se polo menos serve para que isto mellore e salvar a campaña do Nadal». Pero tiene sus dudas: «É lóxico pensar que se se confinara todo uns días seguramente sería máis efectivo, porque pechar uns e non outros supón un risco máis elevado, aínda que imos acabar todos tolos con tanto confinamento». Y sobre el hecho de que se ponga una vez más el acento en la hostelería, añadió: «Non entendo por que nos culpan a nós, que temos terrazas moi amplas e respectamos todas as medidas. Dende logo, os expertos teñen uns criterios moi especiais».

El hostelero Rubén Pinín, de Burela, mantendrá en un establecimiento el servicio de comida a domicilio. Cree que el sector de la hostelería está siendo estigmatizado: «O problema non é a hostalería, que fai cumprir as normas, senón as reunións de fóra, pero os políticos queren que pechemos... pois adiante. Xogan con nós. E se fora un mes o peche tería un pase, pero levamos todo o ano con esta historia».

Miguel Flórez, presidente del Acia-Centro Comercial Aberto de Burela, reconocía con cierto desaliento que «a cousa está complicada. O peche da hostalaría non sei se é a solución, porque din que é por salvar a campaña de Nadal, pero non sei se servirá. Dependerá de como se porte a xente. Ademais, o ano xa está perdido. O que non se entende é que pechen Burela e non outros concellos que están peor».

«De nada servirán estas medidas si la gente no se implica; la responsabilidad es de todos»

María Dolores Pérez, presidenta del Acia y del CCCH de Viveiro, y propietaria de una tienda de deportes, verá afectada su actividad por el cierre perimetral decretado sobre el municipio. De momento, su negocio podrá seguir abierto: «Esperemos que no nos manden cerrar a todos. Estas medidas vuelven a ser un golpe para la hostelería, que va a sufrir muchísimo más que el resto de negocios, pero el mensaje que tiene que calar es que salir de esta situación es responsabilidad de todos, porque está en juego la vida de muchas personas y el pan de mucha gente. De nada sirven las normas, cerrar la hostelería, reducir el aforo al 50 % y el cierre perimetral, si la gente no se implica».

Noviembre es un mes flojo para la hostelería y el presidente Núñez Feijoo anunció ayer ayudas directas al sector, subvenciones que, a falta de conocer la letra pequeña, irán de los 2.200 a los 7.000 euros, dependiendo del número de empleados y del tiempo que tuvieron que permanecer, o que permanecerán, cerrados: «Pero las ayudas ya lo dice la palabra, son ayudas, no la solución. Son solo parte de la solución», dice Dolores Pérez.

«El optimismo es una obligación», dice María Dolores Pérez, quien anunció algunas iniciativas que se emprenderán desde la asociación de comerciantes para tratar de compensar el efecto del cierre perimetral, como la de que los envíos a clientes de toda A Mariña sean gratis.

En el resto de la comarca, el empresariado sigue muy pendiente de la evolución de contagios en sus municipios.

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