El juicio por la presunta corrupción en Barreiros queda visto para sentencia

André Siso Zapata
ANDRÉ S. ZAPATA LUGO / LA VOZ

BARREIROS

ALBERTO LÓPEZ

«En ese Concello ocurrieron cosas siniestras y sucias», dijo la fiscal

01 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Este miércoles, la Audiencia Provincial de Lugo acogió la última vista del juicio contra dos trabajadoras del Concello de Barreiros, acusadas de dos delitos de falsedad documental y de cohecho una de ellas, y contra un constructor, presuntamente beneficiado por la falsificación de un informe y acusado también de cohecho. La sesión, que se alargó durante casi cinco horas, tuvo dos objetos centrales. El primero, las declaraciones de los peritos y la presentación y explicación de sus informes, tales como las tasaciones del piso que protagonizó el contrato de compraventa entre la secretaria de Barreiros y el promotor imputado. El segundo, el más intenso, la exposición de las conclusiones del Ministerio Fiscal, de las dos acusaciones populares y de las tres defensas.

La vista comenzó con la comparecencia de un perito calígrafo, que ratificó sus informes del año 2011, que señalan que la letra de los informes modificados corresponde a la funcionaria del Concello, acusada de falsedad documental. Tras él, pasaron los dos arquitectos técnicos que tasaron el piso que se traspasaron la secretaria de Barreiros y el promotor, según la acusación, de forma artificial para «vestir» un pago por la realización de informes urbanísticos favorables. El testimonio de los dos se centró en cómo tasaron la vivienda. El primero, que realizó un «estudio de mercado», más breve y superficial, puso un precio de 232.000 euros para el piso. El otro, que lo hizo más concienzudamente y realizó un informe de tasación completo, visitando el piso y analizándolo más de cerca, decidió que su precio debería ser de alrededor de 330.000 euros, cien mil más que el otro tasador. Dos años después, ambos coinciden en que el precio real cayó hasta los 180.000 euros, cantidad por la que se vendió el inmueble.

Lucha entre las partes

Tras sus intervenciones, fue el turno de la fiscal del caso. En sus conclusiones, dejó claro que se desvinculaba totalmente de las acusaciones de los abogados que la acompañaban, señalando que «ni siquiera había indicios para acusar por cohecho a la secretaria y al promotor». Fue muy dura, de todas formas, contra el funcionamiento del Concello por aquel entonces: «Alguien sabía que la funcionaria iba a modificar el informe, porque se molestó en hacer fotocopias del original y del falso», sentenció. Quiso recalcar, además, que la funcionaria admitió que había falsificado los documentos «por orden de un superior que no se ha podido identificar». Finalizó con una frase contundente: «Lo que ha quedado más claro después de diez años de proceso es que en Barreiros ocurrían cosas siniestras y sucias».