«La pinturas y la música son mis válvulas de escape»

antón grande

A PONTENOVA

OSCAR CELA

El artistas y música Enrique F. Muruais, Kimuru, habla de sus tres rincones de Lugo: su estudio, la Praza do Cantiño y el barrio da Ponte

10 feb 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Enrique Fernández Muruais, (A Pontenova, 1962), kimuru en el mundo artístico, realizó sus primeros estudios en el colegio público de A Pontenova en tanto que el bachillerato lo cursó en el entonces llamado Instituto Masculino, hoy en día Lucus Augusti. Actualmente es funcionario de la Xunta, podríamos decir que en su faceta frívola ya que sus verdaderas aficiones y pasiones son la música y la pintura.

Se define como melómano lo que le llevó a ser músico, aunque también es un gran aficionado al cine. Como músico tiene su grupo Kimuru, un proyecto individual en el que en su mayoría se interpretan composiciones suyas.

En 2018 nació el grupo Lagarto Zulú en donde sus componentes, entre los que figura él, tocan versiones de los clásicos de la música anglosajona y rock americano con obras de Bob Dylan, David Bowie, etc. Son por lo tanto

las dos caras musicales de este músico de A Pontenova.

A la pintura se lleva dedicando desde hace doce años, con una luz y una alegría en sus cuadros que sorprende. Esta actividad, como bien señala, la considera como la otra válvula de escape para expresarse además de aportarle aspectos curativos. Es la actividad a la que más horas dedica al día durante sus ratos de ocio.

Enrique F. Muruais ha seleccionado como sus tres rincones favoritos su estudio-taller, la plaza de O Cantiño y el barrio de A Ponte.

OSCAR CELA

En su estudio-taller, en pleno centro de la ciudad, se encuentra como pez en el agua, y se le nota, rodeado de cuadros, telas a medio pintar y pinceles y pinturas por doquier. «Aquí ?explica- es en donde me refugio en mis tiempo de ocio y es en donde más horas paso, pintando, escuchando música, recibo a los clientes

y como no, a mis amigos que vienen a hacer un rato de tertulia conmigo y de paso, a tomarnos unas cervezas. Aquí me encuentro encantado y se me pasan las horas sin enterarme».

Recuerdos de su llegada a Lugo

El segundo lugar elegido por Kimuru es la Praza do Cantiño, cercana por cierto a donde tiene su estudio y que es un lugar que le encanta. «Esta plazoleta ?dice- me trae numerosos recuerdos de cuando llegué a Lugo procedente de A Pontenova, para continuar aquí mis estudios de bachillerato. Entonces, y en cierta medida también ahora, era un lugar en pleno centro de la ciudad pero a su vez desconocido en donde te podías esconder y reunir con gran tranquilidad. Desde luego, me parece un lugar realmente bonito y entrañable».